La pandemia ha cambiado lo que queremos de las relaciones: más calidad y menos cantidad 


¿Cuántas veces hemos oído el término “nueva normalidad”? ¿Qué quiere decir esto exactamente? Isaías Lafuente comentó en una emisión de la cadena SER: “Nueva y normalidad son dos términos en cierto modo contrapuestos. Para que algo sea normal, se necesita una cierta costumbre. Cuando ya una cosa es normal, no es nueva. Y si es nueva, todavía no es normal”. Tenemos esta sensación constante de vivir en una época llena de contradicciones y añoramos muchas cosas que antes dábamos por sentadas como el contacto físico o el simple hecho de poder tener una cita sin darle demasiadas vueltas a la cabeza. 

Nos hemos adaptado a una manera de vivir y convivir distinta. Una cosa está clara: la pandemia nos ha cambiado, ha cambiado nuestra manera de hacer las cosas y, sobre todo, de relacionarnos con lxs demás. ¿Dónde ha quedado el ritual de saludar con dos besos? ¿Los abrazos infinitos? ¿Las sonrisas cruzadas en la calle? ¿Un acercamiento en la discoteca? ¿Un roce de manos en un bar? ¿Un “A esta invito yo”? Ahora vivimos bajo las leyes del distanciamiento social, de la barrera impuesta por las mascarillas y tenemos cada vez más esa necesidad de sentir piel contra piel, tener un contacto físico más directo y cercano. Definitivamente, uno de los ámbitos más afectados por la pandemia ha sido nuestra vida amorosa. 

Aunque la COVID haya provocado unas circunstancias excepcionales en nuestra manera de relacionarnos, y no podamos hacer tantas cosas como deseamos hacer, eso no significa que no sigamos amando o intentando amar. 

La pandemia no solo ha cambiado la danza del ligoteo, sino también a las parejas estables. Algunas parejas han aguantado esta dura prueba, otras no; algunas personas se atreven a seguir conociendo a gente, otras no tanto. Lo que es evidente es que vivimos en un momento histórico, de ahí que hayan salido tantos estudios sobre lo que nos está pasando y cómo ha cambiado nuestra manera de relacionarnos.

Desde Platanomelón hicimos una encuesta a la que contestaron 20.963 personas de edades comprendidas entre los 18 y los 35 años, en su gran mayoría. Los resultados fueron los siguientes:

  • El 78% de las personas solteras admite que le está costando conocer a gente nueva y a un 68% esto le genera angustia.
  • El 63% de quienes tienen pareja cree que el estrés provocado por la pandemia ha afectado negativamente a su relación.
  • El miedo al contagio se revela como uno de los frenos a la hora de relacionarnos.

Nuestra sexóloga Monica Branni comenta que “es comprensible que la situación actual genere angustia e inseguridad, especialmente si hablamos de distancia social: somos animales sociales y las interacciones son parte de nuestra naturaleza ya que son nuestra forma de establecer y mantener un vínculo, cuya principal finalidad es sentirnos segurxs. En este sentido, no poder relacionarnos como antes, ya sea con una persona nueva o con nuestra familia, es una clara fuente de estrés”.


MENOS CITAS A RITMO FRENÉTICO Y MÁS FUEGO LENTO

Todo esto suena muy dramático, pero en realidad no lo es tanto. Nos cuesta más relacionarnos, pero la manera en la que lo hacemos es de más calidad. Así lo demuestran varios estudios realizados por aplicaciones de citas:  

  • Ha crecido el número de usuarixs que buscaban relaciones más largas frente a quienes querían sexo de una noche. Una encuesta de OKCupid reveló que el 85% de lxs 70.000 usuarixs a quienes preguntaron consideraba más importante desarrollar una conexión emocional que una física. También se observó un incremento del 5% de las personas que buscaban relaciones de larga duración y una caída del 20% de las que buscaban sexo de una noche.
  • El confinamiento ha incrementado el intercambio de mensajes y la duración de las conversaciones entre usuarixs. El intercambio de mensajes creció un 76% y las conversaciones fueron un 26% más largas. 
  • También aumentan las videollamadas antes de quedar. Match.com ha compartido que las videollamadas entre sus usuarixs han aumentado un 69%. 

Un estudio de la aplicación de citas Bumble ha demostrado que la ansiedad que nos ha provocado encontrarnos a solas ha hecho que reflexionemos más sobre lo que queremos y cómo lo queremos. Hemos tenido mucho tiempo para reflexionar, conocernos mejor y pensar en lo que queremos de una relación. Eso ha hecho que, cuando empezamos a chatear con alguien o quedamos para una videollamada, busquemos conexiones más profundas y que tengan sentido. Es decir, que intentamos ir más allá de un encuentro superficial para conocer a alguien en profundidad. Buscamos construir relaciones basadas en la confianza, y esto requiere tiempo y buenas conversaciones. 

Helen Fisher, antropóloga y asesora científica de Match.com, escribía lo siguiente en el New York Times: “La pandemia está cambiando el cortejo para mejor, no solo porque la gente está forzada a hablar y a conocerse mejor, sino porque también está obligada a tomarse las cosas más despacio. Las personas solteras están volviendo al juego tradicional, conocer a alguien antes de irse a la cama con esa persona. Hablar en una situación difícil y exponer los sentimientos y los miedos crea las bases para una relación más sólida”.

Nos encontramos ante una situación única que nos da una oportunidad para tomarnos las cosas con más calma y conocernos mejor. Puede que sea el momento de tener menos citas, pero de mayor calidad, y así poder disfrutar de ese primer encuentro donde nos abrimos frente a otra persona, nos reímos y descubrimos un nuevo universo lleno de mariposas en el estómago, piel de gallina y experiencias que contar. Esa emoción que te da el amor a fuego lento en el que disfrutas de cada instante. Porque en un mensaje, en una videollamada o en un encuentro a distancia también podemos sentir que el tiempo se para y olvidarnos de nuestras preocupaciones para simplemente emocionarnos con lo que tiene que contarnos la otra persona y abrirnos a nuevas emociones y sentimientos.


CREATIVIDAD PARA SALIR ADELANTE

Aparte de este deseo de tomarse las cosas con más calma, hay que decir que la pandemia ha servido para introducir el autoconocimiento y la creatividad en nuestro día a día. El confinamiento ha servido para que nos exploremos más y consideremos que la masturbación es un acto de bienestar. Así lo demuestra un estudio llevado a cabo por Tenga (famosxs por sus huevos masturbadores Tenga Egg): un 84% de lxs usuarixs de la encuesta declara que la masturbación es un acto de autocuidado en 2020, frente al 54% que lo pensaba en 2016. Conocer nuestro cuerpo y saber lo que nos da placer es un elemento básico para tener relaciones sexuales satisfactorias y plenas. 

Las videollamadas están tomando el relevo de los encuentros físicos, tanto para primeras citas como para parejas que viven a distancia y a las que la COVID les ha cambiado su manera de relacionarse. Hay que reinventarse y darle la vuelta a esta situación tan rara en la que nos encontramos ahora mismo. Menos mal que estamos en el siglo XXI y que han aparecido juguetes sexuales que funcionan a distancia. Podemos tener un poco de fantasía sexual a pesar de estar en barrios, ciudades o países distintos, ya sea jugando con apps o con mensajes salidos de tono, para luego tener reencuentros mucho más pasionales.


REINVENTAR LA PAREJA

A nivel de parejas la pandemia también ha sido un gran tsunami. El 63% de las parejas encuestadas por Platanomelón considera que el estrés provocado por la pandemia ha afectado negativamente a su relación. Entre las razones, el 61% señala que se debe principalmente a la reducción de la vida social: no ver tanto a amigxs, no hacer tantas actividades, no salir tanto o la imposibilidad de compartir una cena romántica en un restaurante y vivir una situación extrema de convivencia 24/7. Es muy difícil tener un momento especial cuando estás TODO el día con alguien, en el mismo espacio y sin momentos de intimidad para ti. ¿Por qué no incorporar en nuestras relaciones estables ese concepto de darse más tiempo en el momento de las citas como están haciendo las personas solteras? 

Tomarse el tiempo de volver a tener una cita, arreglarse y recordar esos momentos que os han hecho tan felices. Es el momento ideal para volver a encontrarse y tener esas conversaciones que la rutina del día a día no os deja tener. Hablad de los momentos pasados y lo que os queda por delante, nuevas aventuras, nuevos sitios por conocer, nuevas maneras de acercarse al sexo… Cuando se sale de un período complicado nos sorprendemos de lo mucho que podemos haber crecido junto a nuestra pareja, en lugar de alejarnos. Uno de los aspectos positivos de la pandemia puede ser salir de esta experiencia con un poco más de respeto por nuestro cuerpo y el de nuestra pareja y ser conscientes del increíble privilegio que es compartirlos. Y si eso no ocurre, también servirá para darnos cuenta de que necesitamos un cambio y empezar desde cero, a solas o en nueva compañía. 

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Esta época de pandemia nos ha servido para replantearnos muchas cosas, pero sobre todo para plantearnos qué es lo que queremos realmente, tanto a nivel sexual como de pareja o de soltería. ¿Qué pasará en la era postpandemia? ¿Seguiremos con esta tendencia de ralentizar nuestros encuentros? ¿O viviremos una época de locura y desenfreno? Para estas preguntas aún no tenemos respuesta, tendremos que ver qué pasa en el próximo capítulo, aunque una cosa es segura: el amor no está en cuarentena. Así que, tanto si estás solterx como en pareja, no dejes de luchar para conseguir lo que quieres y lo que mejor te sienta.