El orgasmo femenino es un tema aún tan desconocido que, con cada nuevo estudio que se realiza, se descubren nuevos puntos capaces de dotar a la mujer/ persona con vagina de un orgasmo inigualable.

Pero ¿existen diferentes tipos de orgasmo? La respuesta es no. El orgasmo es uno, lo que cambia es la manera de alcanzarlo, el punto de nuestro cuerpo que estimulemos para llegar al tan ansiado y buscado clímax.

Una vez aclarado esto, entramos en cuántos puntos se pueden estimular para llegar al orgasmo. La mayoría de la gente asegura que son dos: el clítoris y el punto G. Nosotr@s discrepamos infinitamente; ya que creemos que el abanico del orgasmo es bastante más amplio.

Factor psicológico

En el caso de las mujeres y personas con vagina, el orgasmo es un asunto muy psicológico. La intimidad, la excitación, la atmósfera o el momento del ciclo menstrual en el que se encuentre (entre otros muchos factores) condicionan enormemente la llegada al orgasmo.

Y los preliminares, por supuesto. No nos cansaremos JAMÁS de repetirlo. Cuantos más, mejor.

Ahora vayamos al lío. ¿Qué puntos del cuerpo pueden conducirte a un orgasmo de los que te dejan sin aliento y con todo el cuerpo temblando?

Clítoris

El mítico. El punto que lleva al clímax a la mayoría. ¿Y por qué? Sencillo. El clítoris se trata de un órgano genital externo con alrededor de 8.000 terminaciones nerviosas, por lo que su estimulación directa es mucho más sencilla. Además, todas estas terminaciones nerviosas están muy focalizadas, lo que hace que las sensaciones sean muy fuertes. Tanto las de placer como las de dolor, por supuesto. Es por eso que el clítoris ha de estimularse con cuidado, no como si fuera un timbre, como ya indicamos en este post.

Se afirma que alrededor del 70% de las mujeres y personas con vulva necesitan estimulación directa en el clítoris para llegar al orgasmo.

Para estimularlo, te recomendamos que optes por un masajeador clitorial como Ivo.

Punto G

Aquí hay controversia. Muchos estudios afirman que el orgasmo a través de la estimulación vaginal no es que sea difícil de alcanzar, sino que directamente no existe.

Otros estudios afirman que lo que en realidad estimulamos cuando hablamos de la vagina es una extensión del clítoris. El famoso punto G. Es decir, que el clítoris se extiende por el interior de la vagina y realmente estamos estimulando este punto cuando alcanzamos el orgasmo.

Sea como sea, no podemos negar que muchas personas con vagina llegan al orgasmo a través de la penetración. Y es que lo realmente importante aquí es lo que cuentan ell@s, que para eso son quienes lo viven. El 64% reconoce haber tenido un orgasmo durante su último coito.

Juguete ideal: Genio, de Platanomelón, ya que su diseño de punta curvada y su tamaño reducido harán que alcance tu punto G y lo estimule con potentes vibraciones sin ningún esfuerzo.

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Clítoris y punto G

Para quienes buscan orgasmos superintensos, nada como estimular el punto G y el clítoris al mismo tiempo. En pareja es fácil, es cuestión de añadir un dedo al asunto. O un juguetito diseñado para la estimulación del clítoris. Pero, ¿y a solas? ¡También facilísimo! Solo tienes que hacerte con un conejito y dejar que te lleve al cielo ;)

Ano

El sexo anal per se es un tema tabú. De todos modos, lo que se sabe sobre este asunto es que el orgasmo por estimulación anal en las mujeres y personas con vagina existe, pero es mucho más posible alcanzarlo si se acompaña de estimulación del clítoris.

Y es que, en cierta manera, el orgasmo por estimulación anal consiste en una extrema sensación de excitación y morbo que nos provoca el acto en sí. Porque, tal como hemos dicho un poquito más arriba: el orgasmo femenino no es solo físico, sino que, en gran medida, también se trata de algo psicológico. Tanto es así, que el 94% de las personas con vagina que han practicado sexo anal dicen haber llegado al clímax.

La cosa es ponerse ;)

Juguete ideal: un kit como el Anal Kit, formado por tres plugs anales de diferentes tamaños, para que vayas aumentando la intensidad de manera progresiva.

Puntos no genitales

Pero claro, no todos los orgasmos se logran a través de la estimulación directa de los órganos genitales. El 20% de las mujeres y personas con vagina aseguran ser capaces de llegar al orgasmo mediante la estimulación de un punto no genital.

Pezones

Lo primero en lo que pensamos aquí es en los pechos. Y no es para menos, pues es posible alcanzar el clímax sexual con la estimulación de los pecho. Sí, sin ni siquiera tocar el clítoris. Así que, aunque un pequeño porcentaje de la población femenina dice haber alcanzado el orgasmo gracias a la estimulación de los senos, merece la pena probarlo, ¿no crees? ¡Puede que te encuentres entre las afortunadas!

Pilla a tu pareja por banda (o prueba tú a solas) y dile que estimule primero tus pechos haciendo movimientos suaves en círculos, para luego estimular tus pezones con sus dedos o su lengua. Pasad a los mordisquitos, o incluso a los pellizcos, descubre qué intensidad te estimula más, si eres de las que no hace ascos a un poquito de dolor o si lo que más te excita son los toques suaves.

Otras zonas inesperadamente orgásmicas

Muslos, un punto de la espalda, cuello, orejas; o incluso un inesperado orgasmo durante tus momentos de higiene bucal. Como lo lees.

Es más, algunas personas aseguran que ni siquiera necesitan contacto físico para llegar al nirvana del placer. Sin ir más lejos, el 10% de las mujeres y personas con vagina puede llegar al orgasmo mientras hace ejercicio. Eso sí que da ganas de apuntarse al gym.

Una ovejita, dos ovejitaaaaahs...

Otra causa de orgasmo más común de lo que podemos pensar es el sueño. Sí, mientras dormimos podemos tener orgasmos. El 70% de las personas con vagina asegura haber llegado al orgasmo durmiendo. Se cree que los sueños que tienes en el momento, e incluso la postura en la que estás durmiendo, afectan a la hora de tener o no tener orgasmos nocturnos.

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Los obtengamos como los obtengamos, solo podemos decir una cosa: ¡Vivan los orgasmos!