Siempre estamos tras la búsqueda de técnicas, posturas, cremitas o juguetitos que nos ayuden a elevar el placer, a disfrutar más, a innovar en pareja... Pero hoy será distinto: aprenderás a sacarle partido a una parte específica de tu anatomía para conseguir uno, o varios, orgasmos épicos 🎉

Querrás repetirlo una y otra y otra vez

¿Qué es el beso de Singapur?

El beso de Singapur - también conocido como "Kabazza" - es una técnica ancestral que consiste en succionar el pene de tu pareja. La diferencia está en que no se succiona con la boca, como lo harías con el sexo oral, si no con la vagina 😱

Pero espera, y es que esta técnica no es exclusiva para el placer del pene. Es cierto que él notará unas sensaciones especialmente placenteras, distintas a las que siente habitualmente. Pero el placer para las personas con vagina no se queda atrás: gracias al beso de Singapur se activa la zona más sensible de la vagina (la famosa zona G, la que conecta con las estructuras clitoriales internas) lo que le proporcionará un orgasmo de mayor intensidad.

Beso de Singapur: 5 claves para conseguirlo

Llevarlo a la práctica es más sencillo que pronunciar el nombre de esta técnica. Lo primero que tienes que conseguir es tener un suelo pélvico entrenado... ¡Pan comido! 💁‍♀️ Eso se consigue con los famosísimos ejercicios Kegel que, si no sabes qué son, consisten en contraer la musculatura vaginal para fortalecerla.

Clave 1: Identifica los músculos

¿Cómo? Lo principal es identificar qué músculos tienes que contraer, así que cuando vayas a hacer pipí, corta el chorrito, vuelve a soltar, vuelve a cortar, y así... Los músculos que contraes para "cortar" el pipí son los que tienes que contraer para ejercitar la musculatura. Pero ¡ojo! Cortar el pipí no es sano, así que hazlo únicamente para identificar los músculos la primera vez, nada más.

Es como si entrenarás a tu vagina

Clave 2: Técnica en 3 pasos

Bien, ¡logro desbloqueado! Ya sabes "apretar" los músculos de tu vagina. Ahora es el turno de hacerlo con tu pareja dentro; así que, tras poneros a tono, ponte encima de tu pareja y prueba a “apretarlo”. Consiste en tres pasos: aprieta, mantén (durante 2-3 segundos) y suelta. De esta forma podrás identificar las nuevas sensaciones que se generan dentro de ti.

Clave 3: Punta, media y fondo

Lo siguiente es poner en marcha una gran técnica del beso de Singapur: punta, media y fondo. Consiste básicamente en "apretar" las tres zonas principales del pene. ¿Cómo? Para empezar, probad a introducir solo el glande, su zona con más terminaciones nerviosas. Una vez dentro, aprieta y mantén durante 2-3 segundos. Baja un poco más tus caderas hasta que llegues a la mitad y aprieta. Baja hasta el fondo y aprieta. Después de eso, vuelve hacia el glande.

Ya tienes nuevo mantra: punta, medio, fondo 😋

Clave 4: Repite y descubre

Ahora vuelve a repetirlo todo: estás nuevamente en el glande, te toca apretar. Bajas al medio, aprietas y luego al fondo, aprietas y vuelves nuevamente hasta el glande. Con estos pasos controlados puedes crear distintas combinaciones a la medida de vuestros gustos: primero el glande, luego el fondo y para terminar, el medio. O aguantar más tiempo en la base, o en el glande. ¡Será divertido ir probando hasta encontrar la combinación que más os guste!

Clave 5: El toque de oro

Para elevar el beso de Singapur al siguiente nivel, te vamos a desvelar el toque de oro... Con este truco vas a aprender a utilizar todos los músculos del suelo pélvico en profundidad. Casi todas las personas con vagina tenemos la fuerza en el primer tercio de esa, es donde casi todas podemos identificar ese “apretón”; lo bueno es que podemos aprender a apretar en el medio y al final de la vagina dando un masaje mucho más intenso, y solo ayudándonos con el abdomen.

¿Cómo? Estás montada encima de tu compi, con su miembro totalmente en el fondo, vas a hacer la primera contracción con el primer tercio de tu vagina. Ahora, ¡no lo sueltes! Aprieta un poco más y haz lo siguiente: aprieta tu abdomen, echa hacia atrás tu cadera y arquea tu espalda hacia atrás, sacando el pecho, como si quisieras succionar su miembro. Recuerda: vas a hacer el movimiento sin soltar la primera succión de tu vagina. Automáticamente al contraer el abdomen bajo, contribuirás a que, por lo menos, el segundo tercio de tu vagina también genere el apretón. Quizá este ejercicio te lleve un poco más de tiempo para bordarlo, pero, sin duda, valdrá el tiempo invertido 😉

Disfrutaréis mucho jugando

Y si quieres practicar este paso fuera de la cama, es tan sencillo como ponerte en marcha con los abdominales hipopresivos. Estos consisten en contraer los abdominales bajos tras ocasionar una breve apnea, dejando de respirar por la nariz y cerrando la boca, al haber liberado todo el aire de los pulmones. Si quieres saber más sobre esto, te recomendamos que acudas a profesionales.

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Si algo que te podemos asegurar es que, tras probar esta técnica milenaria, notarás un antes y un después en tus orgasmos 😏