Falta mucha investigación científica al respeto, pero la eyaculación no es lo mismo que el squirt

 Cuando tu amiga te cuenta cómo fue la cita de anoche, no puedes evitar preguntar si hubo sexo, que a menudo va seguido de preguntas como: ¿Cómo fue? ¿Llegaste? ¿Te corriste? Si responde que sí, te alegras un montón por ella, aunque no sabes si se está refiriendo a que llegó a eyacular, a hacer squirt, a que llegó al orgasmo o a cualquier combinación de estas. Y, honestamente, es posible que ni ella misma lo sepa poner en palabras. 

Es una lástima que dejaran de producir Érase una vez el cuerpo humano, porque ahora nos vendría muy bien un capítulo que explicara la respuesta sexual de las personas con vulva y los fluidos que segregan. Lo cierto es que hay una gran confusión general en cuanto a la eyaculación “femenina”. Ya os avanzamos que no es lo mismo que el squirting. Vamos a poner fin a este lío que llevamos de una vez por todas. 

Primero, lo básico

Antes de nada, para entender bien lo que es la eyaculación “femenina”, tenemos que saber que pueden coexistir hasta tres tipos de segregaciones durante la respuesta sexual de una persona con vulva. Por un lado, está la lubricación vaginal. Aunque se tiene de forma natural porque es lo que mantiene a la vagina húmeda, cuando hay excitación (con o sin estimulación), la lubricación aumenta considerablemente. Como su nombre indica, la lubricación vaginal se origina en la vagina y tiene un color transparente.

Por otro lado, tenemos el squirt y la eyaculación “femenina”, que muy a menudo se confunden, pero volvemos a remarcar que no son lo mismo. Se parecen únicamente en un aspecto: tanto el squirt como la eyaculación son respuestas fisiológicas, es decir, es necesario que haya una estimulación en el clítoris o en el punto G para que se produzcan

¿Qué es la eyaculación “femenina”?

En el momento del orgasmo, la mayoría de personas con vulva expulsan unos pocos mililitros de un líquido blanco, parecido a la leche, que sale de las glándulas parauretrales o glándulas de Skene, localizadas alrededor de la uretra. Este líquido es la eyaculación “femenina”, y se le puso este nombre como fenómeno homólogo de la eyaculación “masculina”. Según el estudio New Insights from One Case of Female Ejaculation, algunos de los componentes químicos de la eyaculación “femenina” coinciden con los del semen. Este hallazgo ha generado un debate en la comunidad científica sobre si las personas con vulva pueden tener un equivalente a la próstata de las personas con pene. 

Muy a menudo, la eyaculación “femenina” pasa desapercibida porque tiende a mezclarse con la lubricación de la vagina. 

¿Cómo localizar las tus glándulas de Skene?

Para localizar las glándulas de Skene lo mejor que puedes hacer es coger un espejo y mirar cómo es tu vulva. Si tienes estas glándulas parauretrales (el 80% de las personas con vulva las tienen), deberás ver unos orificios al lado de la uretra. 

partes vulva

 

Recientemente, se ha propuesto renombrar las glándulas de Skene como glándulas de Anarcha porque Skene fue un médico que utilizó los cuerpos de esclavas negras de las plantaciones de algodón en Alabama como conejillos de indias para sus investigaciones ginecológicas. Les practicó hasta 30 operaciones sin anestesia y para él las esclavas no eran ni seres humanos. Tal como escribió en sus memorias, “eran animales desprovistos de sensibilidad, razón y emoción. Anarcha fue una de sus mayores víctimas de carnicería.

Eyaculación vs. squirt

La eyaculación “femenina” y el squirting son dos fenómenos diferentes por tres motivos. En primer lugar, la eyaculación ocurre durante el orgasmo, y el squirting no tiene por qué. En segundo lugar, los órganos y los mecanismos que los producen son distintos: la eyaculación “femenina” se segrega en las glándulas parauretrales, y el squirt sale de la vejiga urinaria. El tercer motivo es su composición. La eyaculación “femenina” no contiene orina, porque no sale de ningún conducto urinario, y el squirt sí (si quieres leer más sobre este fenómeno, aquí tienes un artículo).

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Así pues, la próxima vez que veas a tu amiga y te cuente cómo le fue su cita de anoche, cuando le preguntes si hubo sexo y si se corrió, puede que te venga a la cabeza preguntarle “¿A qué te refieres exactamente?”. Porque, ahora ya lo sabes, existen tres fluidos genitales distintos en la respuesta sexual de la vagina. En realidad, da igual si llegó al orgasmo o cómo llegó a él. Lo importante es disfrutar del sexo. Y te alegrarás mucho si te dice que se lo pasó fenomenal.