Guía de buenas prácticas para disfrutar del sexo anal

El sexo anal es una de las prácticas sexuales más antiguas y placenteras que existen. El ano tiene muchísimas terminaciones nerviosas y está rodeado de músculos que se contraen al tener un orgasmo, por lo que tiene un potencial erógeno infinito. ¿Por qué no aprovecharlo?  

Según datos del Instituto Kinsey, el 46% de mujeres de Estados Unidos de entre 25 y 29 años ha practicado sexo anal en alguna ocasión. Esta práctica está cada vez más extendida, y los tabúes se rompen cada día más. Kim McBride, de la Universidad de Indiana, revisó diferentes estudios para entender el porqué de esta práctica en las parejas y estableció seis razones posibles: 

  • Crear intimidad y confianza, para algunas personas el sexo anal es una práctica que solo llevan a cabo con alguien de mucha confianza.
  • Buscar nuevas sensaciones y diversidad sexual. 
  • Practicar juegos de control y dominación, como podría ser el BDSM.
  • Romper tabúes puede ser algo erótico y excitante. 
  • Percibir el dolor como algo placentero en un momento de alta excitación sexual.  
  • Introducir variedad y salir de la rutina sexual en pareja. 

El sexo anal es algo que va mucho más allá de lo que supuestamente es una “práctica gay”. Quizás ya lo has probado y no te ha gustado, pero ¿tienes claro que lo has hecho todo bien? Dale otra oportunidad al sexo anal, sea cual sea tu orientación sexual e identidad de género, teniendo en cuenta las siguientes 5 recomendaciones.

1. Consenso ante todo

Una buena comunicación hará que el sexo anal sea tan bueno como cualquier otra práctica sexual. Si no te apetece, díselo a tu pareja y encontrad aquello que realmente os satisfaga a lxs dos.

2. Prepara tu zona anal 

  • Limpieza: no son pocas las personas que se preocupan por si tienen fugas durante la estimulación del ano. Si no quieres tener preocupaciones, puedes hacerte con una ducha anal, un producto que sirve para evacuar y limpiar la zona. Este paso no es esencial, y no es recomendable hacerse duchas anales de manera recurrente, solo en ocasiones puntuales. 
  • Plugs y cadenas anales: hay juguetes como los plugs anales o cadenas anales que te ayudarán a entrenarte en tu nueva aventura sexual y a avanzar en el placentero camino del sexo anal.


3. No te olvides de la protección

No, no puede haber embarazos con el sexo anal, pero ¿qué hay de las infecciones de transmisión sexual? La mucosa rectal es un paraíso para las bacterias. Además, la gran cantidad de terminaciones sanguíneas que hay en el ano pueden facilitar la transmisión de infecciones. La penetración con preservativo es igual de placentera, así que, no te la juegues. También es importante que recuerdes limpiar tus juguetes antes y después de usarlos.

4. Ten siempre un lubricante a mano

El ano no lubrica de forma natural y, claro, eso puede hacer que la estimulación sea molesta. Por eso, una ayuda externa es más que bienvenida. Y el mejor aliado que puedes tener es el lubricante de silicona. En esta práctica es mejor usar este tipo de lubricante porque es mucho más denso, duradero y eficaz.

Eso sí, si usas un juguete de silicona hipoalergénica, es mejor que utilices lubricante a base de agua, para no dañar su material y poder disfrutarlo durante muchísimo tiempo.

5. No penetres de golpe

Igual que en cualquier otra práctica se empieza poco a poco, aquí también. Es más, en esta práctica debes prestar especial atención porque es una zona MUY sensible. Empieza relajando la zona con un masaje con los dedos, estímulalo con la boca (con o sin lengua), ábrete paso con el dedo... En definitiva, prepara el ano y haz que la otra persona esté relajada y abierta a recibir placer.

Trucos extras: 

  • Cambia de preservativo si cambias de penetración: cambiar de penetración anal a penetración vaginal, o al revés, sin cambiar de preservativo es un error… Los fluidos vaginales podrían estar infectados y transmitir al ano virus o bacterias. A su vez, la zona interna del ano está llena de bacterias que son muy perjudiciales si entran en contacto con la zona vaginal, ya que su interior es muy sensible a agentes externos que puedan dañar su pH. 
  • Añadir vibraciones: otra manera de disfrutar con el sexo anal es con una ayudita extra... Un boom de estimulación que os hará ver las estrellas. Por ejemplo, podéis disfrutar con un vibrador anal como Luke

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Abre tu mente al sexo anal, pero hazlo con cuidado y comunicándote con tu pareja en todo momento para saber si todo está siendo igual de placentero para lxs dos. Ahora es tu turno de romper la rutina, experimentando con el sexo anal, con calma, comunicación y mucho lubricante.