La salud mental afecta a muchos aspectos de nuestra vida... ¡incluido el deseo! 

Nuestra salud emocional y mental es tan importante para nuestro deseo como la salud física. Y es que muchas veces la salud mental, al no ser tan tangible como la física, cae en el olvido y esto hace que la descuidemos. Factores como la ansiedad, el estrés, los trastornos o cambios del humor o los problemas de autoestima pueden llegar a suprimir la respuesta sexual por completo.  

La salud mental 

La salud mental es algo que tenemos que cuidar. Prestarle atención será el primer paso para detectar un posible problema y hacerle frente. Tener problemas de salud mental no tiene nada que ver con tener una personalidad débil ni es culpa de la persona. Una dificultad en la salud mental no debería impedir llevar una vida plena o disfrutar de cualquier aspecto de la vida... incluido el sexo. 

En el ámbito de la salud mental, todavía existen muchas ideas erróneas y mitos que contribuyen a crear un estigma alrededor de las personas con este tipo de afecciones. Por suerte, las nuevas generaciones son cada vez más conscientes de la importancia de la salud mental, lo que ayuda a ponerlos sobre la mesa y desestigmatizarlos.

Según la OMS, el 9% de la población tiene algún tipo de problema de salud mental y el 25% lo tendrá en algún momento a lo largo de su vida.

Cómo detectar un bajo nivel de deseo 

La salud mental afecta al sueño, al humor, al apetito y, por supuesto... al deseo sexual. 

Si te suena esto... 

  • No tengo ganas de tocarme.  
  • No fantaseo nunca. 
  • Me incomoda cuando mi pareja me propone tener sexo.  
  • Siento que debería tener el mismo deseo que todo el mundo.  
  • Creo que algo me pasa por no tener tanto deseo. 

Significa que tu nivel de deseo es más bajo de lo habitual para ti y puede que eso te provoque culpa, ansiedad, vergüenza y frustración. 

Cómo recuperar tu deseo sexual 

La salud empieza por el autocuidado. Abordar nuestros problemas de salud mental con profesionales tendrá una incidencia directa sobre nuestro deseo. Además, factores como descansar adecuadamente, llevar una buena alimentación, seguir una rutina positiva, hacer ejercicio y mimarse son aspectos fundamentales para mantener alta nuestra autoestima, sentirnos bien, querernos tal y como somos y sentirnos deseables.  

Dedica tiempo a la autoexploración, a la masturbación, a recorrer nuevos terrenos y a conocer qué es lo que te gusta y excita. En soledad también puedes potenciar tus fantasías. Sobre todo, atentx a estos consejos: 

  • No fuerces la máquina: puedes tener momentos con un deseo altísimo y otros en los que será casi nulo. Respeta el proceso y no te fuerces.
  • No fuerces a tu pareja sexual: al igual que a ti no te gusta que te presionen, no se lo hagas a tu pareja. Cuando la presión entra por la puerta, el deseo sale por la ventana. 
  • Sentirse deseadx es de lo más estimulante: habla, seduce, dile cosas bonitas a tu pareja sexual, hazla sentir deseable… El efecto contagio hará que también te desee a ti. 
  • Para conectar, desconecta: intenta apagar el ruido de tu cabeza con una sesión relajante. Enciende unas velas, pon música, usa aceites, aromas, juguetes… y disfruta de un buen masaje. Relájate y disfruta.  
  • Haz ejercicio en pareja: hacer ejercicio en pareja libera endorfinas y activa el deseo sexual.
  • Fantasía y erotismo: deja que tu imaginación juegue y alcance nuevos niveles. Crear un entorno adecuado despertará tu apetito: lee relatos eróticos, busca películas sugerentes...  
  • Los recuerdos, esos poderosos aliados: si crees que tienes poca imaginación, siempre te queda la memoria. ¡Recordar el pasado más placentero puede activar el presente! 

 

Cuidar de la salud mental es tan importante como cuidar de la física. Por eso, si quieres disfrutar de un nivel de deseo con el que te sientas cómodx, no la descuides y, sobre todo, no tengas miedo de acudir a profesionales... ¿o acaso dejarías de ir al médico si te rompieras un brazo?