El squirt es un fluido corporal completamente natural: ni es el objetivo del sexo, ni motivo de vergüenza

Las personas con vulva expulsan varios tipos de fluidos durante las relaciones sexuales, que tal vez son manifestaciones de excitación, pero no necesariamente. En general, son respuestas fisiológicas del cuerpo. 

Los fluidos de la respuesta sexual de las personas con vulva

 

Podemos distinguir entre diferentes tipos de fluidos, entre ellos: la lubricación vaginal, la eyaculación y el squirt.

 

La lubricación vaginal se da especialmente durante la excitación sexual. Sin embargo, tanto la eyaculación como el squirting se suelen dar poco antes, durante o después del orgasmo y son consideradas respuestas sexuales fisiológicas en las que sí que ha tenido que haber una estimulación previa.

 

La gran diferencia entre el squirt y la eyaculación “femenina”, aparte de su composición, es el origen. El squirt se segrega en la uretra y procede de la vejiga urinaria; la eyaculación vaginal se deriva de las glándulas parauretrales o de Skene.

Entonces... ¿Qué es el squirting?

El squirting es la expulsión involuntaria de un líquido transparente (tiene un color parecido al del agua) e inodoro que sale de la uretra durante la estimulación sexual del clítoris, de la vagina o de ambas a la vez. Incluso a través del uso de juguetes como el succionador. Este líquido tiene una composición química parecida a la de la orina, ya que comparte algunas sustancias (creatinina, urea, ácido úrico). Y, la cantidad expulsada normalmente oscila entre los 15 y los 110 ml, cantidad muy inferior a la de la eyaculación (entre 1 y 5 ml). Depende mucho de la situación y de la persona. 

Ni es el objetivo, ni tiene que avergonzarte

 

Una de las causas por las que tenemos un concepto de squirting distorsionado (e hipersexualizado) es porque la industria pornográfica ha teatralizado algo tan natural como el squirting.

 

Hay mucha ficción en torno al squirting, por lo que si desconoces lo que es puede haber dos escenarios posibles:

  • Si eres del grupo de personas que nunca ha experimentado o testimoniado un squirting, no te preocupes. El squirting nunca debe ser ni un imperativo ni el objetivo del sexo: el objetivo del sexo es el placer.
  • Si eres del grupo de personas que sí ha experimentado el squirting alguna vez, sea en carne propia o no, te habrás dado cuenta de que es totalmente involuntario y fisiológico. Y, sobre todo, no es nada de lo que avergonzarse.

Maneras de conseguir hacer squirting

 

Estimulación vaginal

Si quieres experimentar con el squirting, ya sea a solas o en pareja sexual, lo primero es tener clara la ubicación de la zona G en la vagina. 

La zona G suele estar situada a entre 3 y 5 cm de la entrada vaginal. Al tocarla, notarás que es una zona mucho más rugosa. Podemos estimular la zona G mediante dos formas:

  • Estimulación manual: con el dedo (o dedos) flexionado, haz un movimiento de "ven aquí". Para practicar el movimiento de gancho es mejor que la persona que quiere disfrutar del squirting esté tumbada boca arriba: estará más cómoda y relajada.
  • Estimulación mediante juguetes sexuales: Lucas, por ejemplo, hará vibrar de placer a tu clítoris y a tu zona G al mismo tiempo. Tiene un tamaño ideal, es muy suave al tacto, cuenta con 10 velocidades y es completamente sumergible.

    Estimulación del clítoris

    Los succionadores han hecho que muchas personas con vulva hayan hecho squirting por primera vez en su vida. Te recomendamos probar a Mambo, el succionador más avanzado de Platanomelón, porque gracias a su tecnología de succión avanzada, las ondas expansivas no se quedan solo en la parte exterior del clítoris, sino que viajan por todo el órgano. 

     

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    Ahora bien, hay que recordar que cada persona es totalmente diferente, por lo que el squirting se vivirá de modos muy distintos. En todo caso, lo importante es disfrutar del sexo y del placer y, si se da un squirting, pues oye, ¡disfríutalo y no te avergüences!