¿Pensabas que el fluido vaginal es siempre el mismo? ¡Pues nada más lejos de la realidad!  

Los fluidos de las personas con vulva suelen ser nuestros graaandes aliados, ya que ayudan a que todo fluya y nada influya. Sin embargo, los fluidos no son siempre iguales, ya que pueden variar según su procedencia, sus detonantes, su consistencia... Conocerlos (e identificarlos) puede ser una gran fuente de información acerca de nuestro cuerpo y su estado de salud.

Tipos de fluidos si tienes vulva 

Lubricación 

La lubricación vaginal se da durante la excitación y se produce por un proceso llamado trasudación: las paredes de la vagina se llenan de sangre y el plasma sanguíneo traspasa sus paredes, produciendo lubricación. Es lo que popularmente se conoce como “estar mojadx” y funciona como un lubricante. El suelo pélvico juega un papel importante en la lubricación vaginal, por lo que tener músculos flexibles, tonificados y sanos mejorará tu lubricación.

Además de esta lubricación vaginal, también existe la lubricación de la vulva, producida por las glándulas de Bartolino. Estas lubrican más la entrada vaginal, para que el desliz sea más fácil y placentero.

Si estás excitadx y no lubricas lo suficiente, siempre puedes usar un lubricante. Si no estás lubricadx y tampoco te sientes excitadx, es importante revisar el juego erótico... ¡la comunicación en pareja os ayudará a conocer vuestros detonantes de la excitación!

Hidratación vaginal (flujo) 

Este fluido está compuesto de flujo vaginal y moco cervical que tenemos habitualmente en nuestra zona genital, independientemente de la excitación. Se origina en el cérvix y varía según la fase del ciclo hormonal. Si estás en menopausia, es común que puedas sentir sequedad. 

Su función es limpiar, humidificar la vagina y protegerla de posibles infecciones. Además, los cambios en el flujo nos pueden hablar de nuestro estado de salud. Por ejemplo, si sientes picor, escozor o cambios en su textura, olor o color, es importante acudir a unx especialista de ginecología. 

Squirting 

El squirting es la expulsión involuntaria de un líquido más o menos transparente e inodoro. Sale de la uretra durante la estimulación sexual del clítoris, de la vagina o de ambas a la vez. Incluso a través del uso de juguetes como el succionador. Este líquido tiene una composición química parecida a la de la orina, ya que comparte algunas sustancias (creatinina, urea, ácido úrico). Y la cantidad expulsada normalmente oscila entre los 15 y los 110 ml, cantidad muy inferior a la de la eyaculación (entre 1 y 5 ml). Depende mucho de la situación y de la persona.   

Eyaculación vaginal 

Son muchxs lxs que confunden la eyaculación vaginal y el squirting. La gran diferencia entre el squirt y la eyaculación “femenina”, aparte de su composición y cantidad, es el origen. En la eyaculación, la cantidad segregada de fluido es mucho menor y es espeso y blanquecino. En cuanto al origen, el squirt procede de la vejiga urinaria, mientras que la eyaculación vaginal se deriva de las glándulas parauretrales o de Skene.  

Incontinencia coital 

La incontinencia coital es la pérdida involuntaria de orina que ocurre durante la actividad sexual, y suelen darse durante la penetración (debido a una presión ejercida sobre la vejiga) o durante el orgasmo (cuando los músculos de la vejiga se contraen involuntariamente). 

 

Pues ya lo sabes... ¡cada fluido tiene su aquel! Y, aunque todos ronden la misma zona, son muy diferentes. Y es que observar tu cuerpo te ayudará a conocerlo y a quererlo.