El 76% de las personas con vulva necesitan la estimulación del clítoris para alcanzar el orgasmo

El clítoris es el único órgano del cuerpo cuya principal función es dar placer. Se estima que tiene más de ocho mil terminaciones nerviosas en todo el clítoris, casi el doble de terminaciones que el pene. Si las personas con vulva tienen un órgano destinado al placer, ¿cómo puede ser que exista la llamada brecha del orgasmo?

¿Qué es la brecha del orgasmo?

Se trata de un concepto que pone sobre la mesa una realidad: que, en las relaciones sexuales entre personas heterosexuales, las personas con pene tienen mayor número de orgasmos que las personas con vulva.

No ayudó mucho que, allá por 1905, Sigmund Freud estableciera que había dos tipos de orgasmos, el vaginal y el clitoriano; y dictaminó que los segundos eran una señal de enfermedad mental, por lo que el placer sexual “adecuado” era a través de la penetración (dentro del matrimonio, claro). Las investigaciones de Freud incrementaron el estigma de la época contra el placer sexual de las personas con vulva que aún persiste en la actualidad.

Anatomía del clítoris

Pero... ¿Dónde esta el clítoris? El clítoris está situado en el lugar donde se encuentran los labios internos de la vulva por la parte superior. Después del clítoris, las zonas con mayor sensibilidad de la vulva son estas:

Técnicas de estimulación del clítoris

Hay que tener en cuenta que no existe ninguna técnica de estimulación infalible, ya que cada clítoris tiene una sensibilidad distinta y durante la respuesta sexual hay diferentes etapas de excitación, pero te proponemos algunas ideas que puedes adaptar a tus gustos y necesidades. Sobre todo, ten presente que el autoconocimiento y la comunicación es imprescindible para saber qué te gusta y llevarlo a la práctica (¡tanto a solas como en compañía!).

Lo más recomendable es ir combinando las distintas técnicas de estimulación e ir variando la velocidad para que sea más placentero. Además, lo mejor es aplicar siempre lubricante a base de agua antes de empezar con la masturbación. Así evitamos el dolor. 

1. Estimulación manual y oral

Empezaremos poniendo el foco en los labios internos y externos de la vulva y luego ya podemos pasar a acariciar el clítoris, el punto U y la entrada de la vagina. A continuación, te explicamos algunas técnicas de masturbación del clítoris. 

  • Círculos: se trata de hacer círculos alrededor del clítoris, deslizando tus dedos o tu lengua suavemente. Empieza con círculos grandes que prácticamente no rocen el clítoris y, poco a poco, ve haciendo círculos más pequeños, acercándote al glande. 
  • Zigzag: el movimiento es de lado a lado en diagonal; como si dibujáramos una Z en el clítoris. De esta manera estimulamos toda la zona, pero no siempre se toca directamente el clítoris.
  • De arriba abajo: mueve tus dedos o tu lengua desde arriba hasta abajo. Con este movimiento pasarás por el punto U y la entrada de la vagina, dos de las zonas más sensibles y placenteras después del clítoris.
  • De lado a lado: mueve los dedos o la lengua horizontalmente de lado a lado de la vulva. Puede ser un movimiento localizado o puedes ampliar la zona de estimulación.
  • El sándwich: se trata de hacer un sándwich con los dedos corazón y anular y tu clítoris. Aquí podemos mover los dedos arriba y abajo mientras los presionamos suavemente hacia el clítoris.

2. Estimulación creativa

Hacer siempre los mismos movimientos puede acabar en una estimulación un poco rutinaria y automática. La creatividad es la mejor aliada para cualquier práctica sexual. Aquí te dejamos algunas alternativas para que abras nuevos horizontes en la estimulación clitorial: 

  • Alcachofa de la ducha: coge la alcachofa de la ducha y dirígela hacia tu vulva. Experimenta con la potencia, el ángulo y la temperatura del agua hasta encontrar la estimulación.
  • Almohada: pon la almohada en la cama y sitúate de rodillas de manera que quede entre tus piernas y que tu clítoris pueda rozarla. Los movimientos y ritmo los controlas tú. Además, puedes combinar esta técnica con una de las estimulaciones manuales anteriores.
  • Toalla enrollada: coge una toalla y enróllala como si fuera un sushi. Colócala donde tú quieras y roza tu clítoris contra la toalla para disfrutar de una buena sesión de petting.

    3. Succionadores

    Una de las grandes revoluciones en el mundo de los juguetes eróticos ha sido el succionador de clítoris. Muchas personas con vulva han podido experimentar el squirting o la multiorgasmia por primera vez gracias a este tipo de juguetes. Por este motivo, se puede ir alternando la estimulación manual u oral con las ondas succionadoras de uno de los mejores del mercado: Mambo.

     

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    Ahora bien, la brecha del orgasmo no se reduce solo con memorizar los movimientos de estimulación y adquirir un Mambo. Si no hay comunicación con tu pareja durante el sexo, de poco sirve todo eso. La brecha del orgasmo se reduce conociendo qué es lo que le gusta y le excita a tu pareja.