Descubre, conoce y explora el fascinante mundo del clítoris

El clítoris es un botoncito mágico y fascinante, creado para regalarnos placer, mucho placer. Y no es para menos, el 76% de las personas con vulva declara necesitar una estimulación más o menos directa del clítoris para llegar al orgasmo. 

Tenemos muchas zonas erógenas en nuestro cuerpo (cuya estimulación provoca una respuesta sexual) como son el cerebro, las zonas genitales, los pezones, los lóbulos de las orejas y la piel en general. Pero para las personas con vulva, el clítoris es el rey del placer. Si le das cariño, buena estimulación y la presión adecuada, te puede llevar a ver las estrellas (una manera de hacerlo es con un juguete sexual como Mambo) Por eso, te queremos contar un poco más sobre sus características:

Pequeña historia introductoria

Su bonito nombre viene del griego kleitorís (κλειτορίς). La teoría más aceptada es que se bautizó así por kleitýs (colina), por ser como una pequeña montaña; pero hay quienes defienden otro origen: kleis (llave). Esta última versión defiende la teoría de que se llamaría así por ser la llave del placer. 

Aunque sea tan antiguo como la humanidad, el “nacimiento” oficial del clítoris se produjo en 1559. El anatomista italiano Mateo Realdo Colombo lo diseccionó para intentar relacionarlo con funciones reproductivas; pero como estimular el clítoris no conseguía embarazos y el placer femenino estaba mal visto, se dejó de investigar. ¡Y hasta los años 50 del S. XX no se volvió a retomar la investigación! No se consideró “el centro del placer” hasta 1976, año en el que la sexóloga y escritora Shere Hite publicó el Informe Hite, estudio sobre la sexualidad femenina. Por fin, alguien se molestó en preguntar directamente a las personas con clítoris sobre el tema para conocer más en profundidad este órgano.

Anatomía

El clítoris tiene cabeza, capucha y piernas. Si lo observas con un espejo solo es visible una pequeña parte de su anatomía: el glande, que puede estar cubierto por el prepucio (el capuchón) para protegerlo. Al igual que un iceberg, solo se ve la punta y la mayor parte está oculta —solo vemos una cuarta parte de su cuerpo, pero en su totalidad mide unos 11 cm.

El clítoris está compuesto por:

  • el glande
  • el prepucio (capuchón)
  • el cuerpo del clítoris
  • los cuerpos cavernosos (crura)
  • los cuerpos esponjosos (bulbos vestibulares)
    partes del clítoris anatomía

      ¿Qué es? 


      El clítoris cuenta con 8.000 terminaciones nerviosas y es el único órgano del cuerpo cuya principal función es dar placer. Dado que contiene tantas terminaciones nerviosas, es exquisitamente sensible a la estimulación y al placer, y se considera el epicentro de la excitación sexual para las personas con vulva.

      ¿Sabías qué? 

      El clítoris y el pene son superparecidos. De hecho, cuentan con las mismas estructuras: prepucio, glande, frenillo, cuerpos esponjosos y cavernosos.

      Esto es porque tienen el mismo origen, como bien nos cuenta Pere Estupinyà en su libro La ciencia del sexo: “A las ocho semanas del desarrollo fetal, el cromosoma Y del ADN masculino activa la diferenciación del tejido genital para formar un pene en vez de un clítoris. Muchas de las partes del clítoris son similares a las del pene, pero varían en tamaño y forma y se encuentran ubicadas en lugares diferentes.”

      ¿Cómo estimularlo? 

      La estimulación del clítoris es la forma más común de masturbación de las personas con vulva. También es la forma más fácil y rápida de alcanzar un orgasmo, tanto individualmente como en compañía. Hay que puntualizar que no existe ninguna técnica de estimulación infalible porque cada clítoris tiene una sensibilidad distinta. 

      Lo más recomendable es ir combinando las distintas técnicas de estimulación e ir variando la velocidad para que sea más placentero. Mambo u Oli pueden ser dos grandes aliados en la estimulación clitorial. 

      Hay que tener en cuenta que el glande del clítoris es extremadamente sensible, así que, si se estimula directamente, puede resultar molesto o doloroso. Por este motivo, lo mejor es aplicar siempre lubricante a base de agua antes de empezar con la masturbación, así podrás darle toda la caña necesaria para sentir mucho placer.

      3 curiosidades del clítoris: 

      • Tamaño

      El tamaño del glande varía desde el de un guisante hasta el tamaño de un pepinillo. El glande y el capuchón del clítoris pueden ser completamente diferentes dependiendo de la persona. TODOS los clítoris son distintos. La media de tamaño sería 1 cm, pero pueden ser algo más grandes o bastante más pequeños. Y hablando sobre mitos: el tamaño no influye en absoluto para disfrutar del sexo, la cantidad de terminaciones nerviosas son las mismas en un clítoris más grande y en uno más pequeño.  

      • Erecciones

      Cuando llega la excitación, una de las consecuencias de esta es que hay un bombeo de sangre que literalmente hincha todo el tejido del clítoris, es decir, tiene una erección. De modo que el clítoris (sí, también su parte interna) aumenta de tamaño y está listo para una sesión de placer. El clítoris se pone erecto llenándose de sangre cuando se excita, igual que el pene. En cuanto a sensibilidad, el clítoris gana por goleada. ¿Se erecta solo por la excitación? No necesariamente. La erección, así como la lubricación vaginal, también se producen cuando dormimos y son algo muy natural. Es más, que ocurra esto es un signo de salud y buen funcionamiento de nuestro cuerpo.

      • Clítoris sensibles:

      Hay muchas personas con vulva que después de haber tenido un orgasmo pueden sentir hipersensibilidad en el clítoris y no quieren seguir con la estimulación. Suele ocurrir más en pareja que con la masturbación a solas, la razón es muy sencilla: cuando te masturbas tú controlas más el ritmo y la presión que cuando lo hace tu pareja. Un buen truco para los clítoris muy sensibles es masturbarse por encima de la ropa interior. 

      Aún no hay muchos estudios sobre la hipersensibilidad del clítoris, pero se cree que podría ser causada por:

      • Proceso de hormonación trans: si te estás hormonando, es probable que el clítoris se agrande y sea más sensible. Puedes sentir molestias con el roce de la ropa interior, prueba a poner un salvaslip para que el roce sea menor.
      • Exceso de estimulación sexual: estimularlo en exceso o de manera brusca puede producir dolor. Un roce demasiado intenso con los dedos, la boca-lengua, algún juguete sexual o ejercer mucha presión puede producir inflamación. Trátalo con cariño y ten a mano lubricante. 
      • Vulvodinia: se trata de un dolor vulvar crónico (dolor en la zona de la vulva durante más de 3-6 meses) sin ninguna causa identificable. La localización, persistencia y severidad del dolor varían entre las personas que lo sufren. Algunas personas experimentan dolor solo en un área específica, mientras que otras lo hacen en múltiples áreas de la zona vulvar. El síntoma más frecuente es el ardor (no picor), pero el dolor se experimenta y describe de diferentes maneras.

        El clítoris da mucho juego, es un órgano que puede hacerte sentir mucho placer. Cuídalo, no lo presiones demasiado y, sobre todo, juega mucho con él. Si tienes vulva, el clítoris será tu mejor aliado para disfrutar mucho tus relaciones sexuales, a solas, en compañía o con Mambo y Oli