La sexualidad de las personas con pene es mucho más compleja de lo que pensamos
En 1966, el matrimonio compuesto por Virginia Johnson y William Masters publicó la primera investigación de la historia sobre la respuesta sexual humana. En este libro titulado tal cual, ‘La respuesta sexual humana’, Masters y Johnson cuentan que ante un estímulo sexual, las personas tenemos una respuesta fisiológica que se divide en cuatro fases: la excitación, la meseta, el orgasmo y la resolución. Si lo piensas bien, cuadra, ¿no?
Lo que ocurre es que William Masters y Virginia Johnson no se quedaron con la punta del iceberg e intentaron analizar cuáles eran las diferencias entre la respuesta sexual de las personas con pene y las personas con vulva. Encontraron una gran diferencia: la multiorgasmia. Es decir, vieron que tener un orgasmo después de otro y el período refractario, que es la fase de recuperación por la que pasa una persona con pene después de eyacular y en la que se pierde la erección, no son compatibles. Así pues, para los Masters of Sex, la multiorgasmia era viable en personas con vulva (estimaron que solo el 9% de las personas con vulva eran multiorgásmicas), pero no en personas con pene.
Sin embargo, la realidad nos dice que sí hay personas con pene que experimentan orgasmos múltiples. ¿Cómo puede ser? Según la teoría de Masters y Johnson, las personas con pene no pueden tener más de un orgasmo seguido porque cuando llegan al clímax, eyaculan, y luego se da el periodo refractario. No obstante, la multiorgasmia de las personas con pene es posible y la clave está en que se puede llegar al orgasmo sin eyacular y se puede eyacular sin llegar al orgasmo. ¡La sexualidad de las personas con pene no es tan simple como pensamos!
Antes de averiguar qué pueden hacer las personas con pene para tener más de un orgasmo seguido vamos a poner los puntos sobre las íes.
¿Qué es la multiorgasmia?
La multiorgasmia es la capacidad de tener más de un orgasmo consecutivo, manteniendo los niveles de excitación y estimulación. Como ya hemos dicho, en la respuesta sexual de las personas con pene, después de la eyaculación, se da ese momento de recuperación que necesita el pene para que haya una segunda erección: el período refractario. El tiempo de duración de este ronda los pocos minutos en adolescentes, algunas horas en adultxs y en la tercera edad puede durar hasta un día.
A pesar de la poca literatura científica que tenemos al respecto, sabemos que la multiorgasmia "masculina" está muy vinculada a la edad. Tanto las conclusiones que se sacaron en las entrevistas hechas por el instituto Kinsey, como las que se sacaron en el estudio ‘Orgasmos múltiples en hombres: lo que sabemos hasta ahora’, muestran que las personas con pene que se consideran multiorgásmicas tienen menos de 30 años. Sin embargo, cabe mencionar que lo que no tuvieron en cuenta estos estudios científicos es el poder del sexo tántrico, de la práctica sexual y del autoconocimiento.
Por último, cabe añadir que la multiorgasmia en penes no es fácil de conseguir y no es exactamente el mismo fenómeno que en las personas con vulva. Cuando hablamos de multiorgasmia en personas con pene hablamos de la capacidad de desvincular la eyaculación del orgasmo.
Sí a la experimentación, no a la obsesión
Antes de seguir, tenemos que decir que no pasa nada por no ser una persona multiorgásmica. Cada cuerpo y cada persona son distintos y habrá personas que tengan más facilidad para llegar al clímax más de una vez y otras que no querrán provocarse más de un orgasmo. Lo que sí que hay que tener claro es que en el sexo, el objetivo no es nunca el orgasmo, sino el placer. Y que un orgasmo nunca tiene que ser forzado.
A nivel científico, se sabe muy poco sobre la multiorgasmia en personas con pene, por lo que hay muchas preguntas sin respuesta. En este caso, lo mejor que se puede hacer es no obsesionarse y concentrarse en disfrutar al máximo de los momentos íntimos. Ahora bien, si por curiosidad quieres saber cómo puedes entrenar el cuerpo para aumentar el potencial orgásmico, ahí van algunos trucos.
Hay que dejar claro que el multiorgasmo masculino o mejor dicho en personas con pene no es pan comido. No es entendido como el multiorgasmo en personas con vulva, lo que existe es la capacidad de intentar desvincular la eyaculación del orgasmo para sentir más con las técnicas que salen.
5 Trucos para alcanzar el multiorgasmo masculino
1 - Aprender a controlar la eyaculación
Normalmente, muchas personas con pene se han encontrado en la situación de estar teniendo relaciones sexuales y notar que se viene la eyaculación más pronto de lo deseado. Para aguantar un poco más, popularmente se suele recurrir a tácticas para reducir la excitación, como pensar en la lista de la compra o cambiar de postura para enfriar un poco. Según Pere Estupinyà, en este momento se sienten unas pulsaciones preorgásmicas y se aprietan los músculos del suelo pélvico con fuerza para evitar el final. En sexología, esto se trabaja para identificar el punto de no retorno, ese punto donde, si sigues estimulando, llegarás al orgasmo.
La idea es hacer lo mismo cuando te masturbes, así pondrás en práctica el tener orgasmos sin eyaculación, paso fundamental para tener más de un orgasmo seguido. Sin embargo, no te fuerzas. Mastúrbate solo cuando te apetezca, sin ninguna carga emocional negativa como la culpa o la vergüenza. El ejercicio consistiría en aguantar la erección durante unos diez minutos y cada vez que sientes que estás a punto de llegar, apretar los músculos para evitarlo (sin tener que parar o volver a empezar).
2 - Tonificar la musculatura pélvica
Tener un suelo pélvico tonificado, aparte de prevenir la incontinencia, ayuda a mejorar la salud sexual, ya que unos músculos pélvicos fuertes aumentan la percepción de las sensaciones placenteras asociadas al orgasmo. La mejor manera de poner en forma tu suelo pélvico, la musculatura que sujeta la vejiga y los intestinos, es haciendo los ejercicios de Kegel.
Los ejercicios de Kegel en tres sencillos pasos:
- Identifica el suelo pélvico. Para reconocer los músculos del suelo pélvico, piensa en contraer y levantar tus genitales. Ahí está la musculatura pélvica.
- Una vez lo hayas identificado, mantén el suelo pélvico contraído durante 5 segundos, sin aguantar la respiración. Luego, relaja la musculatura durante 5 segundos más.
- Repite este proceso unas diez veces, al menos tres veces al día.
3 - Entrena la mente para potenciar la imaginación
Utilizar siempre los mismos estímulos para masturbarte provoca que tu mente pierda potencial erótico y capacidad de fantasear. Por este motivo, puede ser muy beneficioso ir alternando entre la lectura de relatos eróticos, la escucha de podcasts sexualmente estimulantes, la visualización de películas eróticas y el uso de tu propia imaginación.
4 - Técnicas de mindful sex
Del mismo modo, la disciplina del Tantra, el mindfulness también se ha trasladado al terreno sexual. Las técnicas de mindfulness aplicadas al sexo tienen el objetivo de focalizarte plenamente en estar presente durante el sexo. La relajación, la respiración y la meditación facilitan la concentración y hacen que estemos mucho más atentos a los estímulos sensoriales. El poder del “aquí y ahora” en el sexo hace que nuestros orgasmos tengan más intensidad. Si te apetece sumergirte en el Mindful sex, tenemos este artículo perfecto para ti: Mindful sex.
5 - Iníciate en el sexo tántrico
Otra vía para llegar al multiorgasmo es a través de la práctica y el aprendizaje del sexo tántrico, basado en una filosofía de origen oriental llamada Tantra y que utiliza distintas técnicas para conseguir la conexión con uno mismo mediante la energía sexual. A grandes rasgos, el sexo tántrico no tiene el objetivo de llegar al orgasmo, sino de disfrutar de la experiencia sexual en su totalidad. Los tres pilares de esta disciplina son vivir el momento, expresar lo que sientes y aceptarse a unx mismx y a lxs demás tal y como son.
Para controlar la eyaculación, las personas con pene que practican el sexo tántrico tienen más que alguna técnica. A nivel básico, una de ellas consiste en acercarse muy lentamente hacia el momento del orgasmo. Cuando sienten que están muy cerca, lo que hacen es hacer movimientos pausados y mantenerse en ese punto límite. Cuando lo desean, van permitiendo acercarse al orgasmo muy poco a poco, respirando hondo, tensando los músculos pélvicos e intentando llevar toda la energía del orgasmo hacia dentro del cuerpo.
La clave: vivir la sexualidad con naturalidad
Algunos estudios señalan que las personas que experimentan la multiorgasmia tienen algunas características en común, como por ejemplo: una masturbación temprana (antes de los 14 años), una gran facilidad para comunicar y pedir lo que quieren en la cama, una actitud erotofílica (que tienen una buena relación con su sexualidad) y un repertorio extenso de experiencias y prácticas sexuales así como una gran imaginación erótica. Por lo tanto, la multiorgasmia puede estar vinculada a una buena percepción de la propia sexualidad y a una buena autoestima. Una vez más, queda demostrado que el órgano sexual más importante es el cerebro.