No te preocupes, ¡a todxs nos pasa! A veces vivimos esos periodos de larga sequía en los que ya ni recuerdas cuándo disfrutaste de tu último orgasmo. Hay gente a la que esto le trae de cabeza. En realidad, no es nada preocupante, salvo que empecemos a darle demasiadas vueltas o la apatía nos invada del todo… Entonces, será hora de ponerle remedio.

Pues eso... ¡al lío!

Porque lo cierto es que dejar de disfrutar del sexo, en solitario o en pareja, provoca efectos que te sorprenderán.

¡Subiendo la moral!

De entrada, tu salud puede empeorar y quizá ese dolor de cabeza tenga un buen motivo: tener una mala época te subirá la tensión arterial.

Otro efecto secundario que es bien conocido: ¡todo el mundo ha oído aquello de “Tiene tan mal humor porque le falta una buena dosis de…”! Bueno, la versión popular es… menos amable.

Ojalá existiese una poción contra las malas lenguas 😵🤐

Las endorfinas, las sustancias químicas que nos hacen sentirnos mejor, incrementan de forma notable con el sexo ¡y disminuyen cuando estamos a dos velas! El efecto “Estoy que me como el mundo” coincide con el subidón sexual. Haz la prueba: ¡un buen orgasmo siempre sube la moral!

 

Los orgasmos son como los donuts... siempre quieres uno más 😉

La fragancia invisible

Según algunos estudios, dejarse llevar por nuestros instintos también serviría de reclamo para ser —además de sentirse— más atractivx. Como si usáramos la mejor colonia del mundo, nuestro cuerpo desprende unas sustancias llamadas feromonas.

Estos elementos liberan un olor imperceptible que atrae a una posible «pareja compatible» de forma subconsciente. ¡No olvidemos que a nivel químico no dejamos de ser animales! Practicar sexo regularmente liberaría aún más dichas moléculas. Estaríamos lanzando un mensaje inconsciente de “Estoy sanísimx y me gusta el sexo. ¡Aquí te espero!”.

Las buenas vibraciones solo se notan, amigxs 🥳😏

Y es que cuando te dicen “Estás con el guapo subido” no solo es por el relax que te proporciona al acto en sí, sino por un sutil coctel oloroso

Pene, penita, pene

Una mala noticia para las personas con pene: cuando dejan de disfrutar del sexo tienen más probabilidades de sufrir disfunción eréctil. Aunque no sea un músculo, el pene requiere cierta actividad. ¡Le gusta el ejercicio! Es un cuerpo cavernoso que se llena de sangre, y dejar de “inflarlo” regularmente afecta de forma negativa.

 

Nombre de la atracción: Prevención de Disfunción Eréctil Khan 🎢

Ni hecho a próstata

Hay una maravillosa excusa para disfrutar de más orgasmos: eyacular una media de (al menos) 21 veces al mes disminuye las probabilidades de sufrir cáncer de próstata. Y la penetración anal en las personas con pene —por ejemplo, con ayuda de nuestro querido Charlie— además de proporcionar intensos orgasmos, mejora la salud de la próstata. ¡Todos son beneficios!

Tenemos algunas opciones para que no te aburras intentando cumplir con esta misión... 😏

No solo de gym vive la salud…

Las personas con vulva, por otro lado, cuando pasan bastante tiempo sin disfrutar del sexo pierden algo de tonicidad en el suelo pélvico. Con el tiempo, dicha pérdida podría afectar al control sobre la vejiga. ¡Aquí puedes encontrar un buen remedio!

Seguro que has experimentado ese momento de felicidad máxima justo después de haber alcanzado un buen orgasmo, casi equivalente a una sobredosis de chocolate. Tu yo interno lo interpreta del mismo modo. El cuerpo disminuye las defensas cuando hay falta de sexo e incrementa su sistema inmunitario cuando lo disfruta regularmente.

No hay ecuación más perfecta que esta: placer = salud 🤤 

¿Te imaginas una mejor forma de subir tus defensas?

Y si sientes algún tipo de molestia, piensa que las mismas endorfinas que generan felicidad también bloquean los centros del dolor. El orgasmo es una gran alternativa al ibuprofeno ¡y sin contraindicaciones!

Según un estudio de la Universidad Estatal de Nueva Jersey, la práctica habitual de sexo (aun sin alcanzar el orgasmo) ayuda a combatir el dolor de espalda, las molestias menstruales, la artritis ¡e incluso la osteoporosis!

Más efectivo que una nana

La cama sirve fundamentalmente para una cosa, dormir; aunque también es útil para practicar sexo. Y lo uno está muy relacionado con lo otro. ¿Sufres de insomnio? ¡Podría ser otro daño colateral por falta de diversión!

Por favor, apaguen sus teléfonos móviles... ¡el espectáculo está a punto de empezar! 

Tras una buena dosis de sexo se libera prolactina, una hormona que ayuda a descansar mejor. Es habitual dormirse tras un buen orgasmo… por razones químicas. Y si además de sexo has sentido “amor”, se dispara otra hormona que aún te inducirá más al sueño: se llama oxitocina y se genera cuando existen fuertes lazos afectivos. Prolactina + oxitocina = felices sueños.

Moraleja: ¡no te ofendas si tu pareja se queda frita tras pasarlo maravillosamente contigo! Tómatelo como un cumplido. 

 

El mejor post-coito es esto😴

Se nos cae un mito…

Hay muchas dietas para adelgazar, y una de las más famosas es la de practicar mucho sexo. Es una pena que no sea real… salvo que seamos auténticxs atletas sexuales. Las teorías de las “nosecuantascien” calorías por coito son poco creíbles y se basan en la idea de que una relación sexual dura entre media hora y una hora. Honestamente, ¡eso no pasa ni en las películas!

¡Que no nos engañen! 📺

La realidad es muy diferente: la media de un coito en pareja ronda los 7 minutos (15 minutos ya es lo más…). Si no nos crees, pon un día un cronómetro. Con la “dieta sexual” quemarás poco más de 20 calorías por sesión, traducido a comida… habrás quemado cuatro aceitunas.

 

Tu superior te lo agradecerá. Sí, en serio.

Aunque practicar sexo consuma pocas calorías (por lo que hemos visto, jamás podrá compararse con una buena sesión de zumba), te hará subir el rendimiento en el trabajo

¿Vas a ser tú? 😏

Un estudio de la Universidad Estatal de Oregón mostró que lxs empleadxs con una vida sexual feliz y activa disfrutaban mucho más de su empleo. Además, ofrecían un mejor rendimiento y sobrellevaban el estrés bastante mejor que sus colegas con menor actividad sexual.

Ya sabes, la próxima vez pide un aumento de sueldo y, de paso, unas vacaciones sexuales. ¡Hay motivos para ello!

En resumen…

Disfrutar de una buena sesión de sexo (¡en soledad o en compañía!), siempre tiene ventajas añadidas. Te hará dormir mejor, estar más sanx, sentirte de mejor humor y relajarte. Y, por si fuera poco, te dará una buena dosis de confianza y seguridad que se traducirá en un mejor desempeño de tu profesión.

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Lo que nos lleva a una conclusión: quizá deberíamos dedicar un tiempo extra al placer, de esta forma haríamos más llevaderas las otras horas extra, las oficiales. Así que, ya sabes, ¡manos a la obra!