Guía para cuidar, limpiar y mimar tu juguete sexual favorito (y que dure toda su vida útil) 

Adoramos nuestros juguetes sexuales. Son agradables, bonitos, y nos acompañan en momentos de placer intenso. Por eso, si queremos seguir disfrutándolos durante mucho tiempo en las mejores condiciones posibles, debemos conocer la mejor forma de cuidarlos. 

Los cuidados de cada juguete son específicos para el tipo de producto. Ya seas de esas personas que les da un uso esporádico o de las expertas, seguro que agradeces estos consejos para seguir pasándolo bien el máximo tiempo posible... Aquí encontrarás todos los productos necesarios para el cuidado de tus juguetes

A continuación de mostramos nuestra guía actualizada de cómo limpiar juguetes sexuales.

Por qué cuidar tus juguetes sexuales

¿Sabías que en un teclado de ordenador, un cajero automático o un mando a distancia hay bastantes más microorganismos que en un juguete erótico? Bueno, en uno que se cuide, claro está. Sin embargo, esto no significa que no debamos tomar precauciones: 

  • La regla de oro es lavar antes de usar. Para ello, emplea un producto específico como nuestro limpiador de juguetes o agua y jabón neutro. 
  • Cada uno a lo suyo: si un juguete se usa específicamente, por ejemplo, en el ano, es mejor no usarlo en otras partes del cuerpo. Aunque siempre cabe la posibilidad de usar un preservativo y cambiarlo a cada uso.

Cuidados básicos para limpiar juguetes sexuales

El agua con jabón neutro no solo deja las manos impolutas, sino que también arrastra a casi todo bicho viviente y puede ser un gran aliado a la hora de limpiar tus juguetes eróticos. También puedes utilizar un producto específico, como el limpiador de juguetes nuestro limpiador de juguetes.

Para su cuidado, debemos tener en cuenta las características específicas de cada juguete. 

Juguetes sexuales resistencia al agua 

  • Mi juguete es totalmente resistente al agua: ¡felicidades! Su limpieza es bastante fácil. Solo debes seguir estos pasos: 
Paso 1: empieza por eliminar los fluidos una vez usado, aunque sea de forma superficial con un paño o unas toallitas húmedas.
Paso 2: cuando tengas un rato, usa agua, jabón neutro y un cepillo suave para poder llegar a todos los rincones. Ten especial con no dañar la textura. 
Paso 3: una vez termines la limpieza, llega la desinfección: es importante que quede bien seco, ya que las bacterias son muy amigas de la humedad. Déjalos al aire libre hasta que se sequen antes de guardarlos. 
 
  • Mi juguete no resiste el agua: resistente a salpicaduras no es lo mismo que sumergible. Si tu juguete funciona con electricidad y no soporta las inmersiones, no “lo ahogues”. Opta por una limpieza superficial, pero persistente. Utiliza un limpiador específico para juguetes.

Ten en cuenta... 

Además, si usa baterías recargables, es mejor quitarlas cuando dejes de usarlo. Con el tiempo las baterías se degradan y el ácido resultante es malo para tu juguete (y tampoco es que sea bueno para tu piel). 

 

Cuidados especiales 

Si tienes juguetes como plugs, vibradores o cadenas anales, o dildos con ventosa, su cuidado será algo más especial. 

  • Si tu plug tiene bala vibradora, como Tango, retira la bala una vez lo hayas usado y limpia el plug con agua y jabón neutro o con un limpiador desinfectante. Para limpiar la bala, como casi no tiene contacto con el resto del cuerpo, basta con pasar un paño con cuidado de no mojar la parte donde van las pilas. 
  • Si no tiene bala vibradora, sumerge sin ningún miedo el plug y lávalo con agua y jabón neutro o usa un limpiador específico. 

Lubricantes 

Por regla general, cualquier cosa de látex (incluidos los preservativos de látex) “muere” cuando se usa con lubricantes que no sean a lubricantes a base de agua.

Las cremas para el cuerpo no son específicas para los juguetes ni para determinadas partes del cuerpo. Los experimentos en este terreno no son aconsejables… Lo mismo ocurre con los espermicidas, ¡mucho ojo! Algunos causan irritación y otros son directamente incompatibles con el material de tus juguetes.

Los juguetes de silicona, suelen ser incompatibles con los lubricantes a base de silicona. En general, estos lubricantes son buenos para usar sin juguetes de por medio.

El asunto de los lubricantes es todo un mundo. Si quieres saber más, mira aquí nuestra guía completa. 

Almacenamiento 

Insistimos: la humedad es mala malísima para cualquier juguete sexual. Si dejas tus juguetes en un sitio hermético y queda un poco de humedad, será un ecosistema excelente para “cultivar” algo nada apetecible. 

En general, las bolsas de plástico o los materiales que no sean transpirables suelen estar desaconsejados. Una bolsita de terciopelo o cualquier otro tejido limpio y transpirable puede servirte para este propósito.

  • El cuero tiene sus propios cuidados. Hay que limpiarlo antes de que los fluidos se sequen, ya que después te resultará casi imposible. Además, piensa que es mejor no compartirlo, ya que se trata de un material en el que es más difícil eliminar la suciedad. 
  • El cuero sintético requiere menos cuidados y se limpia más fácilmente… pero también se degrada antes. Límpialo con un paño húmedo con un poco de jabón neutro y, cuando esté bien seco, con un producto específico para este material.
  • Si tienes un juguete de madera, debes saber que hay muy poca diferencia entre el cuidado de los juguetes de cuero y los de madera. Aunque ten en cuenta que no es bueno sumergirlos en agua. 

 

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¿Has visto? Cuidar y limpiar tus juguetes sexuales es más sencillo de lo que parece. Sigue nuestros consejos de mantenimiento y limpieza, evita contratiempos, comparte con cuidado y… ¡prepárate para tu próxima aventura!