Descubre esta técnica para alargar tus orgasmos y mejorar tus experiencias sexuales
Aunque una relación sexual placentera no tiene que ir necesariamente ligada al orgasmo, este es, ya sea a solas o en compañía, un momento increíblemente placentero y que nos encanta disfrutar. Si bien casi siempre tratamos de alcanzarlo cuanto antes, prestemos atención a la sabiduría popular cuando nos dice que lo bueno se hace esperar.
¿Qué es el edging?
Es una práctica sexual que consiste en llevarse a una misma o a la pareja sexual al borde del orgasmo y luego detener la estimulación para retrasar el clímax. Este proceso se repite varias veces antes de finalmente permitir que ocurra el orgasmo. La técnica se usa para intensificar la experiencia orgásmica y prolongar el placer sexual.
Cómo llevarlo a la práctica
Para disfrutar de este placer no necesitas a nadie, puedes hacerlo a solas o en compañía. Lo que sí que necesitas es saber cómo llevar a cabo estas técnicas avanzadas de masturbación o de seco en pareja. Y es tan sencillo como seguir estos pasos:
Imagina y estimúlate
Empieza estimulando tus zonas más sensibles. Acaricia tus genitales por encima y poco a poco. Hazlo con tus dedos y, si quieres elevar las caricias a otro nivel, añádele un toque de vibración con la bala vibradora Bali. Y ahora, da rienda suelta a tu imaginación.
No pares
En cuanto empieces a sentir placer, sigue. Vas por buen camino. Prueba a cambiar el ritmo, la presión, la zona... No te centres únicamente en el clítoris o el pene, estimula los labios, el glande, los testículos, el escroto... En definitiva, explora de forma más completa tus genitales. Esto te ayudará a disfrutar de sensaciones placenteras distintas a las habituales.
Aprende a detectar el punto de no retorno
Durante la estimulación, comprobarás que tu respiración se acelera, que te invade una sensación de calor y que la sangre se concentra en tus genitales. Estos son los indicadores principales de que estás cerca del punto álgido del placer: cerca del punto de no retorno.
Detén la estimulación genital
Ahora, detente y deja que tu cuerpo baje la tensión sexual hasta alcanzar un estado de calma. Lo cierto es que no se trata de una técnica demasiado compleja. Lo más complicado es ser capaz de detener la estimulación. La mejor manera de conseguirlo es pensar que el placer será mayor si aplicas esta técnica.
Explora otras formas de estimulación
En el paso anterior hablábamos de detener la estimulación genital. Sin embargo, tienes permiso para seguir estimulando otras partes de tu cuerpo, como los pezones o los muslos. Recuerda que el órgano sexual más extenso es la piel.
Retoma la estimulación genital
Aunque haya alcanzado un estado más calmado, tu cuerpo sigue activo y dispuesto a terminar lo que había empezado. En este punto ha llegado el momento de volver a los genitales y dar paso a un intenso orgasmo.
¿Qué beneficios tiene el edging sexual?
La práctica del edging o edged sex te proporcionará gran cantidad de efectos positivos tanto físicos como mentales.
A nivel mental, esta técnica te enseñará a poner en valor no solo la meta, sino el camino hacia ella, y a disfrutar del sexo sin necesidad de la constante intervención de los genitales.
Además, debes saber que jugar con el punto de no retorno te ayudará a ser más consciente de la sensibilidad de todo tu cuerpo y de las sensaciones que se producen al estimularlo. Y no solo eso: conocer tus límites te permitirá ampliar las sensaciones en tus prácticas sexuales y tener mayor control sobre tus reacciones.
A su vez, aunque no lo parezca, esta técnica ayuda a ejercitar los músculos pélvicos. ¡Ir al gimnasio está sobrevalorado!
Por otro lado, no está de más recordar que el placer sexual produce oxitocina, que es la hormona (y el neurotransmisor) que promueve la vinculación afectiva, la empatía, la memoria, y el aprendizaje.
...
La mejor forma de comprobarlo es aplicándolo a tus experiencias sexuales. Lo más importante es no tener miedo de explorar los límites de nuestro cuerpo y todos los rincones del placer.
Conoce a nuestra experta
Alex Segura