¡Este Kamasutra navideño te desea unos felices polvorones! 

La Navidad es dulce, como dice el villancico, pero también puede ser muy picante. El frío, los días libres y las comidas y bebidas de más son el precedente perfecto para subir un poco la temperatura. Y qué mejor que hacerlo con el Kamasutra navideño. Estas posturas tienen más que ver con la Navidad de lo que pensamos. ¿Te atreves a darle una vuelta a estas fiestas? 

Rudolph y compañía

En Navidad solemos ponernos más creativos, sobre todo a la hora de pensar regalos y al cantar villancicos. Así que aprovecha el espíritu navideño y da paso al juego de roles con la postura de los renos. 

Estarás de acuerdo en que los cuernos de reno se han convertido en un complemento básico en Navidad. Así que, antes de pasar a la postura, ponte unos para entrar en materia o, si tienes el pelo suficientemente largo, hazte dos coletas.

Esta postura consiste en que la persona que va a recibir el sexo oral se pone a cuatro patas, cual reno. La persona que da placer adopta la misma postura detrás de la otra. Sea como sea, lo importante es que ambos componentes de la pareja sexual tengáis 4 apoyos. Aprovechad la oportunidad metiéndoos en el papel y sacando vuestro lado más animal. ¡Y es que a los renos les encanta repartir felicidad navideña! 

El muñeco de nieve

La postura del muñeco de nieve es perfecta para dar paso al sexo oral. Si no, ¿por qué crees que siempre tiene una sonrisa en la cara? Convierte a tu pareja sexual en tu muñeco de nieve personal y haz lo que cualquiera haría con la nieve: ¡jugar! 

Desnuda poco a poco a tu pareja sexual y, cuando se quede como Dios la trajo al mundo, ponle una bufanda. ¡El humor es imprescindible en la cama! 

Luego, inmoviliza a tu muñeco con unas esposas (a poder ser con borreguito como las Ted, para que, al menos, no pase frío). Ve bajando hacia la zona genital, poco a poco y... ¡a jugar! 

Ángel

El ángel equivale a la famosa estrellita. Todo el mundo conoce a alguien que no sale de esta postura; y si no te viene nadie a la mente, es muy probable que esa persona seas tú. 

Sea como sea, el ángel es una postura relajada, pero no por ello menos intensa. Consiste en que la persona que está debajo se tumba bocarriba y cede todo el control a la otra persona. Puedes darle un toque más excitante impidiendo que anuncie la llegada del niño Jesús (o del orgasmo) con la mordaza Mut. 

De nuevo, si quieres llevar esta postura a otro nivel, ata las manos de tu pareja con las cuerdas de restricción dejando las palmas unidas, como haría un ángel. 

El trineo

En esta postura las dos personas estáis tumbadas, una encima de la otra, solo que ambas estáis mirando hacia arriba, como si estuvierais bajando una montaña en trineo. Dad paso a las caricias, rozad vuestros cuerpos y, si queréis, dad paso a la penetración. 

Si la persona que está arriba tiene vulva, estimula toda la zona y préstale especial atención al clítoris con el vibrador Ivo. Es pequeño pero matón: el complemento ideal para elevar las caricias y la estimulación a otro nivel. 

Si la persona que está arriba tiene pene, estimula su miembro con el huevo Tenga. Verás que es muy cómodo y fácil de usar. Por no hablar de los resultados… 

El regalo

Este año el mejor regalo eres tú. Los regalos materiales están muy bien, pero hay regalos que te sacan algo más que una sonrisa, como un striptease, por ejemplo. 

Autodesenvuélvete como el mejor regalo que haya podido recibir tu pareja sexual en estas fechas. Pero hazlo de una manera especial: en honor a esta época, comienza el baile erótico con el pijama navideño (ese gordito que te da vergüenza, pero que te resguarda bien del frío). 

El árbol

Está en todas las casas. De distintas maneras, pero no hay Navidad sin árbol. Y, por supuesto, también está en la cama. Este año te proponemos hacer la postura del árbol navideño. 

En esta postura hace falta que estéis un poco en forma, ya que toca ponerse bocabajo con los pies tocando la pared. Tu pareja (o tú) se coloca entre medio de las piernas, que estarán separadas, para poder llevar a cabo la penetración desde otra perspectiva. 

Y es que no hay Navidad sin árbol. 

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¡Que tengas unas felices fiestas y muchos polvorones!