5 posturas para disfrutar del sexo bajo el agua

Sin haberlo pensado mucho, ha saltado la chispa. El agua recorre vuestros cuerpos, os acaricia el rostro, se desliza por el pecho deteniéndose, por un segundo, en el ombligo. Sigue su camino hacia las nalgas. Presionas tu cuerpo contra el de tu pareja. Besas su cuello. Y entonces, empieza la acción. En muchas ocasiones el agua es un elemento que juega a favor de vuestra excitación: dos cuerpos húmedos uno junto al otro.  

Aunque en el cine, las caricias y el sexo bajo el agua parecen una cosa sencilla, en la práctica, no sale tan natural. Descubres que el agua tiene mil propiedades maravillosas, pero una de ellas no es la de lubricar la piel de manera eficiente. La sensación que provoca el roce (sobre todo en las zonas más delicadas) es la de habernos convertido en cartón piedra. Pero no te preocupes, porque tiene una solución muy sencilla. 

A continuación, te contamos un truco infalible para que nada influya en el sexo bajo el agua y 5 posturas para que disfrutes de una ducha, un baño en la piscina o en el mar (si lo hacéis en un lugar público, intentad no escandalizar a nadie, ni que os pongan una multa) como nunca lo habías hecho antes: 

Y así se hace la magia 

Podemos pasar de un increíble calentón a una incómoda sensación de rozadura en un instante. El “efecto especial” que no te cuentan en el cine consiste en lubricarse con un producto adecuado. El secreto son los lubricantes a base de silicona, los mejores para tener sexo bajo el agua. Estos son además compatibles con preservativos y con juguetes que no sean de silicona. Si lo usas vaginalmente, que sea de manera puntual y nunca como algo habitual, ya que puede generar infecciones. En ningún caso utilices jabones o cremas como lubricantes, no están pensados para ser usados en las partes genitales. Mejor tener un buen calentón bajo el agua y seguir fuera, que utilizar un producto que puede afectar negativamente tu vulva o pene. Recuerda: para que todo fluya, lubricante a base de silicona

Pequeño apunte antes de poneros manos a la obra: 

Estas posturas son solo ejemplos, dejaros llevar por la pasión e introducid una pizca de imaginación, jugad con las manos, los dedos, y la boca. Todo vuestro cuerpo es un gran potencial de placer. 

 

Duchazo de placer

Esta es una postura con la que puedes disfrutar de una ducha con un toque extra de placer. Se pueden alternar las piernas de apoyo y los brazos y apoyarse en la pared para tener más seguridad. Una de las personas eleva la pierna y se sujeta al cuello de su pareja, quien sujeta el muslo y lo empuja contra sí. Esta postura es muy versátil: podéis jugar con las manos, un juguete sumergible o jugar con la penetración.  

Se necesita una buena sincronización de movimientos en pareja, fuerza muscular y una ducha amplia y antideslizante. Si el suelo resbala, siempre podéis usar una alfombrilla para pisar en firme. Sensualidad y diversión, sí… ¡pero sin lesiones!

 

De cara a la pared

Esta es otra postura ideal para la ducha. Una de las dos personas se apoya contra la pared, inclinando el cuerpo hacia adelante mientras hace fuerza con los brazos y apoya las nalgas contra su amante. La persona que se sitúa detrás puede optar por la penetración o jugar con las manos. Esta postura puede ser también una buena de manera de explorar el sexo oral desde otra perspectiva: persona situada detrás se arrodilla y recorre con su boca y lengua por toda la zona de los genitales. 

 

Diversión en la piscina

 

En una piscina en la que se haga pie o en un jacuzzi que permita apoyar las rodillas en el suelo ejercitaremos los brazos en pareja. La persona que se inclina sobre el borde necesitará hacer uso de los tríceps, mientras que la que se sitúa de pie (o de rodillas, dependiendo de la profundidad) atraerá a su pareja contra su pelvis. Puede usar un solo brazo para aprovechar la mano libre y acariciar aquello que desee.

 

Plancha gustosa

Esta postura es perfecta para disfrutar de una penetración profunda. La tensión abdominal de la persona tumbada deja el abdomen como una piedra, pero también incrementa el placer. La persona situada detrás necesitará ambos brazos y un buen impulso de glúteos. Una postura para disfrutar del fresquito, de una penetración placentera y de paso hacer ejercicio para fortalecer el abdomen. Un 3x1 de placer intenso. 

 

Di mi nombre

Otra postura genial para practicar en un jacuzzi o en una piscina con escalón. Os tendréis cara a cara para poder besaros, sentir una conexión más intensa y acariciaros todo el cuerpo. Es una postura genial para olvidarse de la penetración, disfrutar de vuestros cuerpos sin más y darle una vuelta a la canción Di mi nombre de Rosalía: “Di mi nombre, pon tu cuerpo contra el mío, y que lo malo sea bueno e impuro lo bendecí'o, ya me abrazas sobre tu cuerpo, en la esquina de tu piscina” ;) 

Un consejo: funciona mucho mejor si quien se coloca debajo puede agarrarse bien al borde para no flotar de más. 

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Dale una vuelta al sexo bajo el agua con este Kamasutra acuático y adaptalo a tus gustos y los de tu pareja. No te olvides del lubricante de silicona para disfrutarlo sin irritaciones, y  recuerda nuestro eslogan favorito: “que todo fluya y nada influya”.