Posturas para disfrutar al máximo de cada tipo de pene

Posturas para disfrutar al máximo de cada tipo de pene

Trucos para disfrutar más de tu pene según la forma que tenga

De la misma forma que no hay dos personas iguales, tampoco hay dos penes iguales. Cada pene tiene un tamaño y una forma diferentes que los hacen únicos. Por eso, y como sabemos que en la diversidad está la riqueza, queremos hablar sobre los diferentes tipos y descubrir cómo sacarle el máximo partido a cada uno.

El sexo es más que penetración. Disfrutad de las caricias, los besos y la estimulación de vuestros genitales y zonas erógenas: ahí está el verdadero placer.

Posturas según tamaño

Muchas de las dudas que nos llegan sobre sexualidad se centran en el tamaño del pene.

Sin embargo, sabemos que la vagina es como un espacio virtual que se dilata y se adapta al pene.

Aun así, te dejamos unas posturas para sacarles partido (aunque, recuerda: que un pene sea "grande" o "pequeño" depende mucho de los ojos que lo miren).

Estas serán las posturas que mejor te permitirán alcanzar la zona G (si es sexo pene-vulva) o el punto P (si es sexo pene-pene) con un pene más bien pequeño:

Una básica y muy divertida que puede ser molesta cuando el pene es demasiado grande. Podrás penetrar a tu pareja desde detrás y alcanzar con facilidad su zona G o punto P a la vez que estimulas sus genitales u otras zonas erógenas con las manos.

Tu pareja se coloca bocabajo con las piernas cerradas y una almohada bajo la cadera, y tú penetrarás desde detrás. Las piernas cerradas harán que notes una presión de lo más agradable.

Aparte de ir con cuidado y con calma, es muy importante que elijas una postura que te permita mantener el control de la situación. Es recomendable que sea tu pareja quien marque el ritmo y la profundidad:

si tu pareja se pone encima de ti, podrá controlar con sus muslos la profundidad de la penetración. Si tiene vulva, podéis jugar con un anillo vibrador, y si tiene pene, con un plug anal.

Si tu pareja sexual se pone debajo, os recomendamos que, con sus piernas, agarre tus caderas, así controlará el ritmo y la intensidad. También podéis probar a poneros ligeramente de lado para una penetración desde atrás con movimientos suaves. Para esta postura vuestro mejor aliado será el lubricante a base de agua.

Tiene fama de ser superdifícil, y está claro que, dependiendo de la diferencia de altura, esta postura se puede tornar algo más complicada. Pero lo que te sugerimos hoy es algo un poco diferente: de cara a la pared, penetra poco a poco a tu pareja desde atrás. Os permitirá tener una mano libre para que reguléis la profundidad de la penetración, y con la otra podréis jugar con vuestras zonas erógenas.

Posturas según la forma

Hay tantos penes como personas... Aquí te dejamos ideas de posturas para alguna de las formas más habituales:

Probablemente, esta es la forma de pene más común: es completamente recto y algo puntiagudo hacia el final. Lo bueno de este tipo de pene es que, al ser recto, estimula de la misma manera todas las partes erógenas de tu pareja y podrás disfrutarlo en 360º.

Es un tipo de pene que se adapta a cualquier postura, aprovecha para introducir en el juego un juguete sexual o un extra de estimulación con las manos.

Este tipo de pene empieza con una punta bastante finita y va aumentando su grosor hasta llegar a la base. Esto permite una penetración mucho más fácil y menos dolorosa, ya que se introduce primero la parte más estrecha.

Si a ambas personas os apetece, este tipo de pene es ideal para practicar sexo anal, ya que se puede penetrar progresivamente la puerta de atrás. Como el ano no lubrica de manera natural, usa tanto lubricante anal como necesites y juega con solo la punta antes de profundizar.

La característica de este tipo de pene es que tiene el glande más ancho que el tronco. La circunferencia adicional en la punta ayuda a estimular las paredes vaginales o rectales, lo que dará un extra de placer, tanto a ti como a tu pareja.

Este tipo de pene es perfecto para la felación. La persona que recibe el sexo oral sentirá mucho más y a la persona que la ejecuta le será más fácil dar placer jugueteando con el glande.

Los penes curvos hacia arriba son ideales para estimular la zona G de una persona con vulva.

La persona que va a recibir la penetración se tumba con las piernas en los hombros de su pareja sexual. Para intensificar la estimulación de la zona G, podéis colocar un cojín debajo de la cadera para tener más facilidad de movimientos.

La persona con pene se coloca debajo, y la otra se coloca encima y se inclina hacia atrás, lo que permite hacer una penetración profunda y movimientos rítmicos.

Sam puede ser vuestro mejor aliado en estas posturas. La vibración estimulará tanto el tronco del pene como el clítoris o el perineo durante la penetración, además de potenciar la erección.

Los penes pueden curvarse hacia la derecha o la izquierda, lo que puede dificultar algunas posturas. Lo más importante es penetrar poco a poco y ayudarte de un lubricante a base de agua para evitar fricciones.

Esta postura permite la penetración profunda con un mejor control de la curva y, además, podrás estimular los genitales de tu pareja con las manos. También es una buena postura para iniciarse en el sexo anal, ya que permite ir progresivamente.

La persona que va a ser penetrada se tumba de lado mientras la persona con pene puede adaptar la penetración a su gusto. Para encajar mejor, podéis colocar cojines debajo para facilitar vuestros movimientos.

Para darle un toque vibrante a estas posturas, coloca unas gotitas de vibrador líquido en los genitales y masajéalos con los dedos.

Los penes curvos hacia abajo pueden dificultar algunas posiciones frente a frente. Para sacar el máximo partido os recomendamos posturas donde la persona con pene se coloca por detrás.

La persona que penetra se sitúa por detrás de su pareja sexual para tener un mayor control. Es una postura ideal para estimular a la vez el clítoris o el pene de la persona que es penetrada.

La persona que va a ser penetrada se coloca encima de espaldas, mirando hacia a los pies. Esta postura permite estimular la zona G en el caso de las personas con vulva.

Si queréis una experiencia orgásmica, con Bali podréis estimular simultáneamente el perineo de vuestra pareja.

Cada pene es un mundo, ¡disfruta de las características del tuyo como se merece!
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