La zona erógena donde se encuentran el clítoris, la vagina y la uretra


Karol G tiene una canción que se llama El punto G y su letra dice “Sube el caminito, sigue ahí, dale, avanza un poco más, pero si te pierdes yo te voy a esperar en el punto G”. La cosa es que Karol G ya puede esperar en el punto G, que nadie aparecerá porque, según la ciencia, el punto G no es un punto concreto, sino una zona mucho más extensa. Es normal que Karol G lo tuviera mal entendido, durante mucho tiempo se ha hablado del punto G como el Santo Grial del placer “femenino”, lo que causaba esos “orgasmos vaginales” de los que tanto le gustaba hablar a Freud. Según el estudio publicado en la revista Nature, lo que existe es la zona erógena llamada complejo CUV (que comprende el clítoris, la uretra y la pared vaginal), más conocido como zona G.

El punto G no es un punto

La idea del punto G, una zona de placer ubicada en la pared frontal interior de la vagina, fue sugerida por primera vez en la década de 1950 por un científico alemán llamado Ernest Gräfenberg (por eso hablamos del punto G, porque Gräfenberg fue el primero en hablar de esa zona erógena). El punto G se popularizó en la década de 1980 con la publicación de un libro titulado El punto G así como por los descubrimientos recientes sobre la sexualidad humana de Alice Khan Ladas, Beverly Whipple y John Perry.

Sin embargo, más de medio siglo después del "descubrimiento" de Gräfenberg, la naturaleza exacta del punto G sigue siendo difícil de definir. Dentro de la comunidad científica hay mucha confusión, algunos expertos argumentan que no existe, otros insisten que sí. No obstante, cada vez hay más evidencia de que existe una zona en la pared vaginal interior, donde el clítoris se extiende, extremadamente erógena. La llamada zona G. 


¿Qué es la zona G?

La zona G (también llamado complejo CUV) es el antiguo punto G, pero sin la mística y con argumentos científicos. Se trata de una zona ubicada a entre unos 3 y 5 centímetros al interior de la vagina, en la pared frontal, que cuando se estimula, puede dar mucho placer. En primer lugar, porque coincide con el clítoris (el clítoris no solo es el botón de la vulva, eso es solo la punta del iceberg de este órgano sexual que se extiende dentro del cuerpo) y el clítoris es el principal órgano de placer sexual. A través de la penetración vaginal con los dedos, juguetes o un pene, se puede llegar a tocar las piernas internas del clítoris, ya que abrazan el canal vaginal. En segundo lugar, esa zona es muy placentera porque se ha descubierto que hay una área en la pared frontal de la vagina que tiene muchas más terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos que el resto de la vagina. Y, en tercer lugar, porque cerca de esta zona también está la uretra y, más concretamente, una zona llamada la esponja uretral que contiene dos pequeños conductos que se conocen mejor como las glándulas de Skene (que son, ni más ni menos, ¡las responsables de la eyaculación “femenina”!)


¿Cómo encontrarla?

Para identificar la zona G, lo mejor sería insertar el dedo índice y el anular unos cinco centímetros hacia dentro de la vagina con la palma de la mano hacia arriba. Deberías notar una zona de la pared vaginal donde el tejido es más rugoso, parecido al del paladar de la boca. Justo ahí está la zona G. 


Estimulación de la zona G

1. Manualmente

Tan solo tendrás que realizar con uno o dos dedos el clásico gesto de “Ven aquí”, dando suaves toques sobre el punto G.

estimular el punto G zona G

2. Posturas sexuales

Otra manera de estimular la zona G es mediante la penetración de un pene o de un vibrador. Estas son las mejores posturas sexuales para alcanzarlo con más facilidad: 


La carretilla

postura kamasutra punto G zona G

El desatascador

postura kamasutra punto G zona G

La v

 

postura kamasutra punto G zona G

3. Juguetes

Existen vibradores especialmente diseñados para estimular la zona G que dan en el clavo. Aquí te proponemos el más adecuado según tu nivel de masturbación: principiante, nivel medio o nivel avanzado. 


Nivel principiante

Genio Plus

Ola



Nivel intermedio

 

Maya

Lucas



Nivel avanzado

 

Morgan

Elvis



Autoconocimiento sexual sin obsesionarse

Lo mejor de explorar la zona G es descubrir una nueva zona erógena y un mayor descubrimiento de nuestro placer y de nuestro cuerpo. Sin embargo, no hay que obsesionarse. Tampoco que dejar que la narrativa de que el punto G es la puerta secreta al nirvana (como la canción de Karol G) ni las comportas a un squirt increíble como se muestra en la pornografía nos lleve a la frustración sexual. Según los estudios científicos, solamente un 6% de las personas con vagina llegan al orgasmo a través de la estimulación de la zona G. Por suerte, la naturaleza es sabia y tenemos más zonas erógenas que temporadas tiene Anatomía de Grey.