Frente a la violencia de género, no mires hacia otro lado, adopta la mejor postura

La violencia contra la mujer es una manifestación más de la sociedad patriarcal. Es aquella que se ejerce sobre las mujeres con motivo de su género y cuya raíz está en la desigualdad estructural de poder. El día 25 de noviembre se celebra el día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que trata tanto de visibilizar este tipo de violencia como de impulsar medidas para la lucha contra la misma. 

Recientemente, el testimonio de personajes públicos ha llevado a un aumento de un 42% de las llamadas al 016 en el último año en España. Además, algo parecido ocurrió en 1997, cuando Ana Orantes denunció en televisión la violencia que sufría por parte de su marido. Aunque aquella historia acabó de la peor de las maneras, la emisión de estos testimonios siempre sirven para alentar a aquellas que están sufriendo esta situación para pedir ayuda. 

Por supuesto, en Platanomelón nos posicionamos en contra de cualquier tipo de violencia, por lo que os traemos las peores posturas que puedes adoptar frente a la violencia contra la mujer.  

Las peores posturas frente a la violencia de género

La violencia contra la mujer es algo que hay que combatir de forma activa, ya que, como dijo Desmond Tutu, premio Nobel de la paz: “Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor”. Por eso, estas son las posturas que NO debes adoptar: 

  • No oigo: haces oídos sordos ante las actitudes violentas. 
  • No veo: miras hacia otro lado ante situaciones de injusticia y discriminación. 
  • No me entero: lo ignoras y haces como que la cosa no va contigo. 
  • No hablo: oyes, ves y entiendes, pero tus labios permanecen sellados. 
 La única postura correcta y válida frente a la violencia contra la mujer es en la que oigo, veo, me entero y hablo. 

Fases dentro de la relación 

Una vez dentro de la dinámica de la violencia contra la mujer, hay un ciclo de tres fases que mantiene enganchada a la víctima a la relación: 

Fases dentro de la relación de violencia

Red flags 

Una buena forma de detectar la violencia contra la mujer es prestar atención a las señales que puede haber a nuestro alrededor. Estos son algunos indicadores de la violencia que se ejerce contra las mujeres: 

  • Ridiculizarlas con chistes. 
  • No dejarles espacio para intervenir en las conversaciones o cortarlas constantemente cuando están hablando. 
  • Juzgar su validez por su forma de vestir. 
  • No confiar en su capacidad para llevar a cabo tareas tradicionalmente masculinas. 
  • Tacharlas de frescas por llevar una vida sexual activa. 
  • No verlas como seres independientes con poder de decisión. 
  • Creer que mujer es sinónimo de debilidad. 
¡No pases ni una! 

Para luchar contra la violencia de género y el machismo estructural, ¡no dejes pasar ni una! Aquí te ponemos algunos ejemplos de comentarios que promueven las actitudes violentas hacia la mujer y que igual te pasan desapercibidos... 

  • “Espera, que ya te lo cuento yo, que tú no sabes…” 
  • “Ay, ¿irás así vestida? Ya sabes que no lo digo por ti, lo digo porque hay muchx locx suelto y nunca sabes…” 
  • “¡Todas las cosas de mujer, de limpiar y demás, las haces muy bien!” 
  • “La culpa es un poco tuya por haberlo dejado dormir en tu cama…” 
  • "Esa es una fresca, ha estado con todo el vecindario" 
  • “Está donde está porque se ha tirado a su jefe” 
  • “Siempre va con escotes y faldas, provocando al personal…” 

Recursos para las víctimas de violencia de género

Los recursos de atención a las víctimas de violencia de género varían según la comunidad en la que vivas, pero aquí te dejamos unos recursos que pueden resultar útiles a nivel nacional: 

  • Teléfono 016: servicio telefónico de información, asesoramiento jurídico y de atención inmediata por personal especializado. También se pueden hacer consultas vía WhatsApp en el número 600 000 016 y por correo electrónico en 016-online@igualdad.gob.es. Este servicio es gratuito, confidencial y accesible y está disponible en varios idiomas. 
  • Buscador de recursos de apoyo y prevención en casos de violencia de género: se trata de un mapa interactivo mediante el cual lxs usuarixs pueden localizar y visualizar información a la que acceder ante casos de violencia contra la mujer. 
  • Otros teléfonos: 112 Emergencias; 091 Policía Nacional; 062 Emergencias Guardia Civil; 900116016 Teléfono de atención para mujeres con diversidad auditiva y del habla; 682916136 y 682508507 Teléfonos de apoyo emocional. 
  • ALERTCOPS: si no puedes realizar llamadas, descarga la app ALERTCOPS que, ante una situación de peligro, enviará una señal de alerta a la policía con tu localización. 

Si no eres víctima de violencia de género pero escuchas gritos en tu vecindario y crees que puede haber una mujer en peligro, actúa: no lo dudes y llama también a estos números. 

Factores que impiden a las mujeres denunciar 

Desde fuera, la solución al problema de la violencia en la pareja puede parecer tan fácil como denunciar o romper la relación. Sin embargo, son muchos los condicionantes que impiden que las víctimas den el paso: 

  • Dependencia económica y afectiva del agresor. 
  • Esperanza de que va a cambiar.  
  • Miedo a las represalias de la pareja o de sus familiares.  
  • Falta de conciencia de estar siendo maltratada, sobre todo en los casos de violencia psicológica. 
  • Sentimiento de culpa por denunciar al padre de sus hijxs. 
  • Desánimo al pensar que la denuncia no va a servir para nada. 
  • Miedo al cambio de vivienda y de posición económica y social. 
  • Vergüenza y falta de apoyo de amistades o familiares.  

 

… 

La violencia contra la mujer es un problema que nos afecta a todxs como sociedad, por eso, ¡no mires a otro lado! Recuerda: la mejor postura ante la violencia de género es la del 25N. 

*Como habrás notado, en este artículo nos referimos a géneros binarios, ya que este tipo de violencia es unidireccional y fruto del constructo social de lo que se considera femenino o masculino. Si eres una persona no binaria, también puedes haber sido víctima de violencia de género por el hecho de pertenecer socialmente a categorías oprimidas, y más aún si tus genitales o tu expresión de género están considerados convencionalmente “femeninos”.