Quizá, una de las cosas que más nos cuesta o nos ha costado como padres y madres es escoger un buen momento para hablar de sexualidad con nuestr@s hij@s porque, a la mayoría, nadie nos ha enseñado cómo hablar de sexo con ell@s. Pero, ¿realmente es tan difícil como nos imaginamos?

Con la ayuda del equipo de sexólogas de Platanomelón y, en concreto, de nuestra sexóloga Maria Hernando, aclararemos las dudas más frecuentes de todas las madres y padres como, por ejemplo: ¿A qué edad debemos empezar a hablar de sexo con los niños? ¿Cómo puedo sacar el tema? ¿Sigue vigente el cuento de la cigüeña?

Hablar de sexualidad con tus peques

Como padres y madres, debemos enfocarnos en “hablar de sexualidad –que no sexo–, ya que es un ámbito mucho más amplio”. Es decir, una conversación que vaya mucho más allá de diferenciar los tipos de genitales que se pueden tener. Debemos hablar de temas relacionados con la orientación sexual, el enamoramiento o su rol en la sociedad, entre muchos otros. Siempre adaptando esta conversación y las palabras que usemos a la edad que tiene nuestr@ peque y su capacidad para comprenderlas.

hablar de sexo con los niños

La importancia de hablar se sexo con nuestr@s hij@s

¿Cómo hablar de sexo y sexualidad con tus hij@s?

Hablar de sexo entre los 2 y 4 años:

En esa edad configuran su identidad sexual, es decir, tienen curiosidad por su cuerpo y el de otr@s. A la par, en el colegio, trabajan la anatomía, por lo que es importante que en casa, las madres y los padres expresen de forma natural palabras como “pene”, “vagina” y “vulva” para normalizarlas.

Hablar de sexo entre los 4 y 6 años:

Es una edad en la que comienzan a adoptar los roles de género, por lo que es muy importante no afianzar los estereotipos y dejarles que exploren y jueguen con todo tipo de juguetes.

Hablar de sexo entre los 5 y 8 años:

En esta época definen su orientación sexual. A estas edades ya sabe si quién siente atracción, por lo que es totalmente normal si tu hij@ de esta edad te dice que se siente atraíd@ por alguien de su mismo sexo. Sobre todo, es muy importante no sorprendernos ante preguntas como: ¿Soy marimacho por jugar al fútbol? o ¿Soy un mariquita por querer jugar a mamá y papá? Lo correcto es responder de una forma tranquila y natural.

Hablar de sexo entre los 9 y 12 años:

Durante estas edades, nace la necesidad de tener intimidad con sus amistades y con sí mism@s. Comienzan a masturbarse siendo conscientes de ello. También, comienzan a surgir los primeros enamoramientos y debemos de respetarlos, ya que a nivel físico y químico, el cerebro funciona igual a los 12 que a los 40. Es decir, que alguien de 12, al enamorarse, siente lo mismo que cuando una persona de 40 se enamora, así que debemos tomar en serio sus sentimientos y emociones, mostrar compresión y acompañarles en todo el proceso de su cambio físico y químico.

Hablar de sexo a partir de los 12 años:

En esta etapa es fundamental que mantengamos una conversación abierta y fluida sobre estos temas, aunque si hemos seguido las pautas, es muy probable que nuestr@s hij@s nos vean como ese alguien en quien pueden confiar. Debemos comenzar a hablar de anticonceptivos, de la “primera vez” y de relaciones de pareja saludables.

5 consejos para hablar de sexo con tus hij@s

  1. Ayudar a que reconozcan sus emociones y sentimientos: nuestra sexóloga recomienda el libro Emocionarium para trabajar las emociones con niñ@s de todas las edades.
  2. Aprovechar las situaciones del día a día para dar información clara y de interés: es muy importante mantener una buena relación familia-escuela para ir en la misma línea de educación y reforzar la información. También se pueden aprovechar los momentos a solas para sacar temas que nos interese comentar, con la ventaja de estar en un ambiente de confianza.
  3. Saber cuál es su conocimiento sobre un tema para poder adecuar nuestras respuestas: con la influencia de la televisión y de internet, nuestr@s peques tienen más información de la que creemos, pero esto no quiere decir que sea correcta. Por eso debemos escucharles sinceramente y ofrecerles un espacio para que nos formulen sus dudas sobre el tema.
  4. Llamar a las cosas por su nombre, con sinceridad y sin contar mentiras para evadir el tema: puedes terminar cualquier conversación preguntándole si le ha quedado alguna duda sobre el tema o si le ha sido útil vuestra conversación. Debemos agradecerles la confianza depositada y recordarles que siempre l@s escucharemos sin juzgarles.
  5. Ir más allá del tema físico: debemos abordar la sexualidad desde todos los niveles. Como comentábamos al principio, no debemos hablar únicamente de las características físicas, sino que debemos también tratar los aspectos relacionales y emocionales que envuelven nuestra sexualidad.

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Esperamos que este artículo te haya sido de ayuda, pero si tienes alguna otra inquietud o pregunta, puedes contactar con nosotr@s por e-mail y nuestras SexCoach harán todo lo posible para ayudarte :)