Algunos factores, como la edad, pueden provocar que los niveles de testosterona se reduzcan lentamente. Descubre cómo afecta esto a tu organismo

¿Qué es la testosterona? ¿Eso se come? Pues no: la testosterona es una hormona sexual mayoritariamente producida por los testículos de las personas con pene, aunque también presente, en menor medida, en los ovarios de las personas con vulva. Se trata de la hormona responsable del desarrollo de los genitales, pero también es muy importante para la salud de los huesos, el desarrollo muscular, tiene acción antiinflamatoria y antioxidante y, además, tiene efectos favorables en los vasos sanguíneos y una incidencia directa en el deseo sexual... Ahora que sabes todo lo que hace, esperamos que no te olvides de ella. 

Por eso, tanto las personas con pene como aquellas con vulva deben asegurarse de tener niveles saludables de testosterona, especialmente a medida que envejecen. Sin embargo, hay algunos factores que provocan que los niveles de testosterona se reduzcan... ¿Cuáles pueden ser los motivos? ¿Qué efecto tiene esta disminución en el organismo? ¿Se puede evitar su disminución? Te contamos todo lo que necesitas saber sobre la testosterona. 

¿Qué efectos tiene la testosterona en el organismo? 

La testosterona es la hormona que interviene en el desarrollo de características sexuales primarias, como los genitales, y secundarias, como la profundización de la voz y del incremento del vello facial y corporal (como te habrás imaginado, está muy presente durante la adolescencia). 

A lo largo de la vida adulta, la testosterona tiene diversas funciones, especialmente en la esfera sexual: mejora el deseo y participa en la formación de los espermatozoides. Además, la testosterona también está directamente relacionada con la masa y la densidad muscular y ósea y con la distribución de la grasa corporal. También potencia la producción de glóbulos rojos, favorece a la memoria y mejora la función renal... ¡Casi nada!

Testosterona y función sexual 

La testosterona está involucrada en cada etapa de la respuesta sexual de las personas con pene: tiene un impacto directo en la motivación sexual, en las erecciones y en la satisfacción sexual en general. Sin embargo, la aparición de trastornos sexuales no puede relacionarse automáticamente con una disminución de los niveles de testosterona, ya que estos pueden tener que ver con factores orgánicos, relacionales y psicológico. 

¿Por qué disminuye la testosterona? 

La testosterona sigue un ciclo: los niveles son bajos en la infancia, en la adolescencia experimentan un gran aumento hasta llegar a la edad adulta, y más tarde comienzan a disminuir. Las concentraciones de testosterona en personas con pene sanas disminuyen entre un 1 y un 2% al año. Pero, eh, no te asustes: es un proceso completamente natural que forma parte del envejecimiento. De todas formas, es importante vigilar que los niveles de testosterona no caen en picado por otros motivos. Hay varios factores que pueden influir en la disminución de la testosterona en el organismo, como por ejemplo: 

  • Efectos secundarios de algunos medicamentos. 
  • Tratamientos con radiación o quimioterapia. 
  • Alguna lesión testicular. 
  • Problemas en las glándulas del cerebro que regulan la producción de hormonas (la glándula pituitaria y el hipotálamo). 
  • Función tiroidea deficiente. 
  • Trastornos genéticos. 
  • Infecciones como las paperas, la meningitis y la sífilis. 

¿Cómo afecta la disminución de testosterona? 

Esta especie de “menopausia masculina” puede afectar al organismo a varios niveles. Estos son algunos de ellos: 

  • Disminución del deseo sexual. 
  • Disfunción eréctil o descenso de la calidad de la erección. 
  • Cambios en la composición corporal: disminución de la masa y fuerza muscular y aumento de la grasa visceral, que favorece la aparición de sobrepeso y obesidad. 
  • Descenso del vigor y resistencia física. 
  • Alteraciones del humor y del comportamiento: mal humor, insomnio y aparición de síntomas depresivos. 
  • Descenso de la densidad de los huesos con aumento del riesgo de osteoporosis y fracturas. 
 ¿Qué hago si sospecho que tengo la testosterona baja? 

Si crees que tus niveles de testosterona pueden haber bajado, te recomendamos consultarlo con especialistas en andrología, que es la parte de la medicina encargada de cualquier aspecto relacionado con la función sexual y reproducción de personas con pene. 

¿Cómo evitar la disminución de testosterona? 

Lo cierto es que, al tratarse de una consecuencia más del envejecimiento, su disminución es inevitable. ¡Pero no todo está perdido! Hay muchas cosas que podemos hacer para minimizar su disminución y poder disfrutar de unos niveles de testosterona óptimos durante mucho tiempo. Seguro que ya sabes por dónde va la cosa... Pues sí: mantener un estilo de vida saludable, en general, ayuda a prevenir el descenso desbocado de testosterona y los signos del envejecimiento en general. Aquí te dejamos algunos tips de utilidad: 

  • Deporte y vida activa: la actividad física es una de las formas más efectivas de prevenir enfermedades relacionadas con el sobrepeso. Además, parece que a la testosterona le va la marcha, ya que el ejercicio en sí mismo tiene efectos en los niveles de esta hormona, aunque varían según la actividad y el nivel de intensidad. Lo que sí está claro es que numerosos estudios destacan un aumento de testosterona después del ejercicio tanto en personas con pene como con vulva. 
  • Llevar una dieta completa y saludable: todo lo que consumimos tiene un impacto directo en nuestro organismo, y es que va a ser verdad eso que dicen de que somos lo que comemos. Por eso, llevar una dieta con un equilibrio saludable de grasas, proteínas, carbohidratos, fibra, vitaminas y minerales es esencial. La obesidad y el sobrepeso van de la mano de la disminución de testosterona. Además, los bajos niveles de testosterona conducen a un aumento de la adiposidad, creando un círculo vicioso que complica el metabolismo y reduce los niveles de hormonas sexuales.  
  • Minimizar los niveles de estrés y, por tanto, de cortisol: un estado de estrés prolongado puede elevar los niveles de una hormona llamada cortisol. Esto podría provocar un desajuste hormonal, ya que a medida que el cortisol sube, la testosterona baja. Por eso, si quieres mantener un nivel de testosterona (y de salud mental) adecuado, procura alejarte de situaciones estresantes. Si te cuesta huir de estas situaciones, prueba a aplicar técnicas de gestión del estrés (ejercicios de respiración, meditación, etc.); echa un vistazo a nuestra Guía de Mindful sex. 
  • Tomar el sol: la vitamina D resulta beneficiosa para muchos aspectos de la vida... ¡tomar el sol no solo sirve para ponerte morenitx! Se ha demostrado que las personas que se exponen regularmente a la luz solar o que consumen vitamina D presentan niveles de testosterona más altos que aquellas con déficit de esta vitamina. 
  • Asegurarse un buen sueño: evidencias recientes sugieren que el sueño tiene importantes efectos reguladores en el sistema de hormonas. Y es que se ha descubierto que los niveles totales de testosterona son más altos tras un sueño de entre 6 y 8 horas. Además, si este sueño es de calidad, ¡ya lo tenemos todo hecho! Recuerda que dormir bien te ayudará a mejorar la piel, el ánimo, la memoria, los niveles de testosterona... ¡y el deseo sexual! 

 

La testosterona es una hormona que va reduciendo su producción a medida que envejecemos. Aun así, llevar un estilo de vida saludable nos ayudará a retrasar el envejecimiento ¡y a mantenernos a tope de testosterona!