El sexo más allá de la penetración también existe y se llama petting

¿Te has planteado alguna vez por qué las prácticas sexuales como la estimulación manual, el sexo oral, los frotamientos, las caricias, etc., a menudo no se consideran sexo? 

Como te hemos contado muchas veces, el sexo, en realidad, puede ser cualquier cosa que te excite, que te guste. En definitiva, el sexo es todo aquello que te genere placer como acariciar, besar, lamer, susurrar fantasías al oído de tu pareja, el sexting, conversaciones subidas de tono, la masturbación y muchísimas cosas más allá de la penetración.  

En la actualidad, hemos avanzado bastante en la deconstrucción de mitos y tabúes en torno al sexo y el hecho de entenderlo solo como el acto penetrativo —aunque aún nos queda mucho por hacer. Con esto no queremos decir que no se pueda disfrutar con la penetración: ¡todo lo contrario! No se trata de demonizar el coito, sino de no dejar que todo gire en torno a él y de enriquecer nuestra vida erótica con muchas otras prácticas. Y una cosa está clarísima: rozar, tocar, besar, acariciar y estimular los genitales nos genera muchísimo, ¡pero que muchísimo placer! 

Por eso, este artículo pretende ser un poco una oda a los placeres sencillos, a esos gestos y roces que tanto placer nos dan: 

¿Qué es el petting?

“Petting” es un anglicismo, y su origen viene del verbo inglés to pet (acariciar, mimar). En castellano vendría a ser algo así como manosearse, magrearse, tocarse, toquetearse, mimarse o acariciarse. Es decir, el petting es el conjunto de prácticas sexuales basadas en las caricias íntimas (sin penetración anal ni vaginal). Este término abarca múltiples prácticas, como los besos, los roces, las caricias, la masturbación o el sexo oral. En esta categoría también podríamos incluir los masajes, los juegos de rol y los juguetes sexuales. 

El petting, en el grado que sea, te permite explorar y descubrir las zonas erógenas de tu pareja, en definitiva, te permite disfrutar de la parte más divertida del sexo. 

¿Sabías que el órgano sexual más extenso que tenemos es la piel? 

Piénsalo: unos 2 m² de nuestro cuerpo que están llenos de terminaciones nerviosas que responden a estímulos diferentes (presión, tacto, temperatura, vibración...) y que le envían información al cerebro. ¿Ahora ya le ves el potencial? Todo tu cuerpo es una zona de placer aparte de los genitales. 

¿Cuántos tipos de petting hay?

Tal y como te hemos apuntado en el apartado anterior, bajo el abanico del término petting caben muchas prácticas distintas. A continuación, te queremos explicar un poco más en profundidad los distintos grados que hay: 

Petting de grado I

Aquí entrarían prácticas aptas para hacer en (casi) cualquier sitio, como por ejemplo: cogerse de la mano o la cintura, besarse, abrazarse o acariciarse sobre la ropa. Socialmente está más aceptado hacerlo en público, y es un buen recurso para las cenas familiares. A pesar de parecer una práctica muy inocente, tiene un montón de beneficios, ya que incrementa la oxitocina de tu cerebro, lo que produce una sensación de bienestar y crea un mejor vínculo con tu pareja. Además, también aparece la dopamina, encargada del placer y el deseo. 

Petting de grado II

Aquí avanzamos un poco en el grado de intimidad: este tipo de petting incluye caricias bajo la ropa. Las caricias pueden ser un gran juego erótico, y podemos darlas por todo el cuerpo. Además, si lo hacéis de manera discreta, también se podrían hacer a plena luz del día. Las caricias por debajo de la ropa (sintiendo piel contra piel) son muy excitantes y nos abren un sinfín de posibilidades eróticas. 

Petting de grado III

En este grado se incluye caricias íntimas y sexuales bajo la ropa o estando completamente desnudxs, sexo oralmasturbación mutua y prácticas como frotarse los genitales entre sí. Si quieres darle un toque extra, un masaje erótico o unas caricias bajo la ducha pueden ser muy excitantes y os harán salir un poco de la rutina sofá-cama. 

Estos grados y tipos de petting son solo unos ejemplos para que entiendas un poco mejor todas las posibilidades sexuales que existen más allá de la penetración. Tú eliges qué te apetece hacer en cada momento con tu pareja sexual, siempre con comunicación y consentimiento. 

Trucos para un petting explosivo 

Besos y caricias

Besa y acaricia cada parte del cuerpo de tu pareja para ver cómo reacciona ante los diferentes estímulos. Prueba con diferentes tipos de besos: cortos, largos, más o menos intensos, con succión, soplando, lamiendo, mordisqueando… 

Cuando acaricies a tu pareja sexual, usa diferentes técnicas (círculos, zigzag, en línea recta) y presiones. Te aconsejamos que siempre vayas de menos a más presión para aumentar la excitación. Recuerda que para descubrir sus puntos de placer lo más sexy es preguntar qué le gusta a la otra persona.  

Masajes

El petting también puede llevarte al orgasmo. Un masaje de pechos, por ejemplo, puede hacer que llegues al orgasmo de la misma forma que si te tocaran los genitales, ya que se activan las mismas áreas del cerebro con ambas prácticas. Así que, si crees que el orgasmo sin penetración no es posible, aún te queda mucho por descubrir. 

Si tu pareja tiene pene, prueba a masajear su perineo (es la manera externa de masturbar la próstata). Si tu pareja tiene clítoris, explora sus más de 8.000 terminaciones nerviosas ya sea con tu lengua, tus manos o con la ayuda de un vibrador.

Juguetes eróticos

¡Los juguetes eróticos pueden ser tus mejores aliados para practicar el petting! Tienes una gran variedad de opciones: desde usar un vibrador para masajear a tu pareja sexual hasta para masturbarte

Aquí te dejamos unas ideas de juguetes para distintas zonas erógenas: 

Tip

No dudes en incluir juguetes sumergibles en tu ritual acuático. La ducha, la piscina o el mar son espacios donde puedes jugar y darle una vuelta más sexy al petting. 

Posturas

Puedes probar cualquier postura del Kamasutra. Por ejemplo, dad una vuelta al clásico misionero y aprovechad la postura para hacerla sin penetración y miraros a los ojos mientras os acariciais u os masturbáis, hacedlo sentadxs, en la ducha, sexo oral, en cucharita… Aprovechad para acariciaros y descubrir vuestras zonas erógenas. Si le añades este extra de mimos a tu práctica del Kamasutra, ya verás como tu placer aumentará exponencialmente. 

 

Dale rienda suelta a tu imaginación con el petting. Tocaros, besaros y acariciaros hasta no poder más de placer. Dale una nueva vida al sentido del tacto.