En lugar de disfrutar del sexo, interpretamos un papel para asegurarnos de cumplir con las expectativas (nuestras y ajenas)

Existe un fenónemo muy poco conocido, pero a la vez muy universal, que casi todo el mundo ha experimentado durante el sexo y que tiene mucho que ver con la relación que tenemos con nuestros cuerpos y nuestra sexualidad. En el libro The Robber Bride, Margaret Atwood lo explica: en nuestras mentes, dice la autora, hay una persona que nos está observando todo el rato, a pesar de que no seamos conscientes de ello. Esta persona está siempre mirando a través del ojo de la cerradura de nuestras propias cabezas. 

Este libro se publicó en 1993. Unos cuantos años antes, el ginecólogo William Masters y la sexóloga Virginia Johnson, un matrimonio y equipo de investigación más conocido como Masters&Johnson, estaban estudiando la respuesta sexual humana. Gracias a su trabajo, sabemos que existen cuatro fases: la excitación, la meseta, el orgasmo y la resolución. Sin embargo, en este estudio, también identificaron que durante los encuentros sexuales se daba un fenómeno muy común y lo llamaron spectatoring

 

No sabemos si Margaret Atwood, la autora de El cuento de la criada, ha llegado a leer el estudio de Masters&Johnson, pero cuando dijo que hay un observador siempre presente mirándonos a través del ojo de la cerradura de nuestras propias mentes, estaba hablando del fenómeno del spectatoring. William Masters y Virgina Johnson, que han servido de inspiración para la serie Masters of Sex, definieron este fenómeno como el hecho de experimentarse a unx mismx durante el sexo desde una perspectiva en tercera persona. Es decir, cuando durante el sexo, se está tan pendiente de analizar la situación y de juzgarse a unx mismx que se vuelve imposible disfrutar de la experiencia sexual. Se termina teniendo el papel de espectador y no el de protagonista.

¿Por qué ocurre?

La causa del spectatoring son las distracciones cognitivas que se dan cuando una persona es demasiado consciente de sí misma, de su pareja sexual o de su performance durante el sexo. Preocuparse por el sexo en lugar de disfrutar del sexo alimenta cualquier diálogo interno negativo o ansiedad previa, generalmente en relación con tu imagen corporal, y termina generando pensamientos intrusivos como, por ejemplo, colocarse estratégicamente para no disimular las partes de tu cuerpo que te acomplejan. 


Tres tipos de spectatoring

1. Influenciado por la pornografía 

Algunas personas también intentan reproducir actitudes que hayan visto en el  porno para parecer o sentirse más atractivas y sensuales, por querer cumplir con expectativas y performances irrealistas, que solo tienen lugar y sentido en las pantallas.  

2. Influenciado por los cánones de belleza

Casi todas las personas tienen una mala relación con su cuerpo debido a la opresión del ideal de belleza decretado por la sociedad y es muy dificil no plasmarlo en el sexo.

3. Influenciado por las malas experiencias

Todo lo que nos pasa nos afecta de algún modo, sobre todo si hemos vivido alguna experiencia que, sea por el motivo que sea, ha sido traumática. Como bien sabemos, el trauma puede ir desde un comentario despectivo en boca de una persona desconocida hasta a una experiencia sexual como una violación, pasando por cualquier tipo de humillación (cuando te discriminan por no tener un cuerpo normativo, por ser promiscux, por tener la regla, por el tamaño de tu pene...). Por este motivo, estas experiencias traumáticas pueden ser una fuente de pensamientos a la hora de tener sexo se hayan gestionado emocionalmente o no. 


A pesar de que hayamos señalado que el spectatoring está influenciado por tres aspectos, seguro que hay más, ya que existimos tanto en nuestras cabezas como fuera de ellas. Es decir, tenemos una idea de quiénes somos y queremos cumplir con esa representación de nosotros. Las más comunes son: focalizarse demasiado en llegar al orgasmo, tener actitudes autojuzgantes y una mala autoestima. No hace falta decir que una persona puede verse inhibida en el sexo por varias razones al mismo tiempo y que le puede ocurrir a todo el mundo en algún momento de su vida. Por este motivo, creemos que es importante abordar la cuestión de que nos estamos juzgando demasiado en nuestras relaciones sexuales y dar unos consejos para solucionarlo para que no nos impida disfrutar del placer. 


¿Cómo dejar de distraerme durante el sexo?

Adquirir el papel de voyeur en tus propias relaciones sexuales provoca ansiedad, dificultades sexuales y una bajada de la líbido. Por este motivo, a continuación te contamos algunos consejos para remediarlo.

  • Ponte en el papel del protagonista, y no salgas. 
  • A través de la meditación, puedes llegar a concentrarte solo en el sexo gracias conectar con el aquí y el ahora y conseguir evadirte de tus pensamientos. Una vez lo tengas por la mano, ponlo en práctica durante el sexo. El sexo es también una meditación y si quieres saber más sobre el tema tenemos este artículo para ti que también te llevará a una de nuestras guías descargables sobre Mindful Sex.

  • Focalízate en el placer
  • Difícilmente podemos evitar la entrada de pensamientos intrusivos, pero Concentrarte en todas las sensaciones placenteras que hay durante el sexo es una buena manera de mantenerlos en un segundo plano. Focalízate en el tacto, el olor y el gusto en todo momento. Be in the moment. Si pones el placer en el centro, tanto el tuyo como el de tu pareja, conseguirás estar más presente y evitarás la mayoría de distracciones cognitivas. Una buena manera de empezar es intentar focalizarse en el placer cuando te masturbes, ya que te servirá de práctica para cuando estés teniendo sexo con otra persona.

  • Expresa tus pensamientos
  • Siempre es bueno comunicar a tu pareja que te está costando disfrutar del sexo debido a pensamientos que aparecen en tu mente sin avisar. Si tu pareja es una persona intuitiva, seguramente se habrá dado cuenta de que ocurre algo, de que no estás presente durante el sexo, aunque no esperes que sea ella la que recorre a ti. Da tú el primer paso para comunicarte, ya que verbalizar los pensamientos en voz alta puede ayudar a leer la situación con más claridad. Si el problema permanece, siempre puedes considerar pedir una consulta a un especialista en salud sexual (en Platanomelón tenemos nuestro propio consultorio de sexología, que es un servicio totalmente gratuito que garantiza una atención personalizada).

    Aunque queremos que todo el mundo disfrute del sexo, porque todo el mundo merece placer, no te pongas más presión sobre tus espaldas. Es mucho más común de lo que piensas experimentar en mayor o menor medida el spectatoring sex porque cualquier persona, en algún momento de su vida, desarrolla algún tipo de inseguridad con su cuerpo y con su performance sexual. Además, vivimos en un mundo donde la pornografía, la publicidad, las películas, la moda, la música no hacen más que generar expectativas cada vez más altas e inalcanzables en torno al sexo, nuestros cuerpos y la sexualidad en general.